Donde vienen a hablar los expertos

Mladic, Srebrenica y la justicia

Mientras se juzga a Ratko Mladic por genocidio en La Haya repasamos lo ocurrido en Srebrenica en julio de 1995, entrevistamos a los supervivientes y preguntamos si su arresto significa que la región puede mirar por fin al futuro en vez de al pasado.

Mladic, Srebrenica y la justicia

Julio de 1995.

El enclave bosnio-musulmán de

Srebrenica cae ante las tropas

bajo el mando del general

serbobosnio Ratko Mladic.

Las NU se ven impotentes

para intervenir.

A las mujeres y niños

bosnio-musulmanes capturados

los separan de los hombres y

los sacan de la zona en autocares.

Para los hombres capturados

o huidos, los siguientes días

consistirán en persecuciones,

torturas y ejecuciones.

Los hechos que desembocarían en el

primer juicio por genocidio en Europa

desde la Segunda Guerra Mundial

acaban de iniciarse.

En una hora de genocidio en

Srebrenica, en sólo una hora,

mataron a más personas que el

ejército bosnio en toda la guerra.

Julio de 2011.

Los cuerpos de los hombres y jóvenes

asesinados en el genocidio de Srebrenica

todavía siguen apareciendo y

enterrándose, dieciséis años después.

Pero, por primera vez desde

que ocurrieron los asesinatos,

el hombre acusado de supervisar

la operación está detenido.

Ratko Mladic fue

capturado en mayo de 2011

y aguarda su juicio en La Haya.

La Revista de la OTAN analiza si

esta detención puede suponer un hito

que ayude a la región a

asumir su pasado reciente.

Si pudiera, le mataría

y se acabó.

Ojo por ojo.

¿No ve cuántos hombres

hemos perdido?

¿Cuántos de los nuestros

hemos perdido?

Puede que los hechos

ocurrieran hace dieciséis años,

pero el recuerdo sigue muy vivo.

Camil Durakovic sobrevivió

en 1995 en Srebrenica.

Actualmente es el teniente

de alcalde de la ciudad.

Tenía dieciséis años cuando

sobreviví a la caída de Srebrenica.

Tuve suerte, decidí no entregarme

e ir al campamento de las NU en Potocari.

En vez de eso escapé con otros

al territorio libre de Tuzla.

Caminamos durante siete días por

el bosque antes de llegar a Tuzla.

Todos los que escaparon conmigo

murieron. Eran cinco.

Actualmente Srebrenica forma

parte de la República Srpska.

Y los serbiobosnios señalan que ellos

también fueron víctimas de la violencia.

Perdí varios miembros de mi familia.

Perdí a mi marido.

Le mataron junto a su padre

en el jardín de nuestra casa.

Si analizamos las cifras

de muertes en esta guerra,

vemos que fueron en su mayoría bosnios,

después serbios y después croatas.

Por supuesto, las tres etnias

cometieron crímenes.

Esas víctimas no murieron solas.

Alguien les mató.

Pero aunque acepten que

todos los bandos sufrieron,

los bosnios señalan que el genocidio,

el cargo contra el general Mladic,

es algo muy diferente.

Sería una hipocresía sostener que

no hubo crímenes contra los serbios.

Pero se trata de algo diferente en

comparación con el genocidio.

Esos crímenes no se

perpetraron de forma sistemática

y los autores tienen que

responder de ellos.

Si se cuentan todos los que mataron

el ejército bosnio y los defensores,

gente inocente, son los que mataron

en sólo una hora los del bando serbio.

Así que son cosas que

no tienen comparación.

Hay grupos de personas

que posiblemente cometieran

crímenes durante la guerra,

pero no puedo aceptar que

eso equivalga a un genocidio,

porque el genocidio es

el peor de todos los crímenes.

Todos los bandos están

de acuerdo en que

la responsabilidad de los

crímenes perpetrados en Srebrenica

no puede recaer en un solo hombre.

El conflicto no puede haber sido

obra de un solo hombre.

Lo cierto es que entre 1990

y 1992 hubo movimientos

en la zona de la antigua Yugoslavia.

Se produjo la desintegración premeditada

de lo que había sido Yugoslavia

y los nuevos países querían conseguir

cada uno el máximo posible.

Hay cientos de autores materiales,

que mataron gente, y que aún están libres.

Y las madres de las víctimas aún pueden

encontrárselos por la calle.

Esto representa un mensaje

totalmente negativo

Mladic está allí, Karadzic está allí,

pero cientos de autores materiales

siguen en libertad.

Además de las responsabilidades individuales

es importante definir las institucionales.

en el genocidio de Srebrenica.

Según algunos, por

un delito tan grave

Mladic debería ser

juzgado en los Balcanes

donde se produjeron los crímenes.

Creen que La Haya en la opción

que más le favorece.

Su vida en La Haya

es cinco o diez veces mejor

que mi vida aquí en Bosnia.

No está siendo castigado,

sino recompensado.

Nuestros jubilados tienen

pensiones de unos 150 euros.

Y ese es el dinero que Mladic

gasta en La Haya en un día.

Creo que es una farsa.

Muchos serbios no consideran

neutral al tribunal de La Haya.

Para ellos se ha concentrado demasiado

en los crímenes y criminales serbios.

Así que incluso un veredicto de

culpabilidad quizás no sea un punto final

para lo que sucedió en Srebrenica.

Los serbios no tienen

buena opinión del Tribunal

por la cantidad de serbios

acusados y condenados.

Hay serbios que tienen que ser

juzgados y responder de sus acciones,

pero debería haber también

miembros de otras nacionalidades.

Todos hablan de 1995,

pero, ¿y los otros tres o cuatro años,

cuando eran los serbios los que sufrían?

No puede considerarse a La Haya

como un verdadero tribunal

porque fue creado para

presionar a los serbios.

Está diseñado para justificar

los crímenes contra nuestra gente

y amnistiar a los que cometieron

crímenes contra los serbios.

En Bosnia y Herzegovina hay tres

verdades, historias y naciones,

pero si el Tribunal de La Haya

es un tribunal internacional

creado por las NU y neutral

respecto a Bosnia y Herzegovina,

entonces todos debemos aceptarlo

y respetar sus decisiones.

Comprendemos y percibimos

la postura de esa institución

de una forma muy positiva

porque los principales actores, los

culpables, están o estuvieron allí.

Milosevic, Karadzic, Mladic,

Cesic y los demás

pasaron por él, y

algunos murieron allí.

Así que, ¿qué haríamos si no

tuviéramos un Tribunal de La Haya?

El juicio de Mladic ha agudizado

las divisiones en la región.

Políticos serbios como el

Presidente de la República Srpska,

Milorad Dodik, se han

comprometido a financiar

la defensa de Mladic en La Haya.

Así que el juicio del general puede

convertirse en un arma arrojadiza.

Resulta hipócrita porque los

contribuyentes de la República Srpska

no son todos serbios,

pese al nombre de la república.

También somos contribuyentes,

además de víctimas y supervivientes

del genocidio de Srebrenica.

Y nos parece inaceptable.

Dos tercios de los serbios no quieren

apoyar a un asesino con sus impuestos.

Así que es algo totalmente inaceptable,

algo humillante.

Una de las cosas más tristes

que estoy contemplando

es el maltrato a las familias,

la presión de los partidos políticos

para forzarles a luchar en su tribunal,

a hacer lo que ellos quieren.

Pero, la detención de Mladic, ¿no

puede al final resultar un hito

en el proceso de reconciliación de

los diferentes bandos de la guerra?

Sobre todo para muchas de

las familias de los desaparecidos,

para muchos grupos de víctimas

ha representado un cambio.

Quiero decir, les he oído decir:

es demasiado tarde,

debería haber ocurrido antes,

por qué no ocurrió antes.

Pero, por otro lado, les

he oído decir también

que ahora creen que se

ha hecho justicia.

Si Serbia detuvo a Mladic

porque representaba un obstáculo

en su camino hacia la UE, y no

porque fuera un criminal de guerra,

responsable de genocidio,

entonces tenemos un problema.

El camino hacia la reconciliación

es largo, pero necesario.

Hay que dejar clara la verdad, todos

los hechos tienen que salir a la luz,

como saber qué ocurrió y

quién fue el responsable.

Las víctimas necesitan

sentir que ha habido justicia.

Por tanto, ¿cómo ve la gente de la

región el camino al futuro?

¿Juntos o por separado?

¿Y cuánto debe pasar para que

empiecen a cicatrizar las heridas?

Trabajaremos porque hemos estado

trabajando así durante siglos.

Y para nosotros es normal.

Los bosnios, serbios y croatas

tenemos casi la misma mentalidad,

el mismo sentido del humor,

no sé, los mismos genes.

Así que podemos trabajar juntos,

podemos vivir juntos, y lo haremos.

Si no hay confianza a nivel

individual, nacional, de país...

entonces es poco probable

que se logre una reconciliación

entre las comunidades

de los Balcanes Occidentales.

No se trata sólo de la guerra

que es el símbolo de Bosnia.

Nuestra historia tiene diez años

de guerra frente a siglos de paz.

Durante esa paz estuvimos

dispuestos a ayudarnos

a levantar y construir

grandes iglesias y mezquitas,

y trabajar y vivir juntos. Y eso

es lo que ocurrirá en Bosnia,

pero para conseguir ese logro

no bastará con unos años,

harán falta décadas.

Mladic, Srebrenica y la justicia

Julio de 1995.

El enclave bosnio-musulmán de

Srebrenica cae ante las tropas

bajo el mando del general

serbobosnio Ratko Mladic.

Las NU se ven impotentes

para intervenir.

A las mujeres y niños

bosnio-musulmanes capturados

los separan de los hombres y

los sacan de la zona en autocares.

Para los hombres capturados

o huidos, los siguientes días

consistirán en persecuciones,

torturas y ejecuciones.

Los hechos que desembocarían en el

primer juicio por genocidio en Europa

desde la Segunda Guerra Mundial

acaban de iniciarse.

En una hora de genocidio en

Srebrenica, en sólo una hora,

mataron a más personas que el

ejército bosnio en toda la guerra.

Julio de 2011.

Los cuerpos de los hombres y jóvenes

asesinados en el genocidio de Srebrenica

todavía siguen apareciendo y

enterrándose, dieciséis años después.

Pero, por primera vez desde

que ocurrieron los asesinatos,

el hombre acusado de supervisar

la operación está detenido.

Ratko Mladic fue

capturado en mayo de 2011

y aguarda su juicio en La Haya.

La Revista de la OTAN analiza si

esta detención puede suponer un hito

que ayude a la región a

asumir su pasado reciente.

Si pudiera, le mataría

y se acabó.

Ojo por ojo.

¿No ve cuántos hombres

hemos perdido?

¿Cuántos de los nuestros

hemos perdido?

Puede que los hechos

ocurrieran hace dieciséis años,

pero el recuerdo sigue muy vivo.

Camil Durakovic sobrevivió

en 1995 en Srebrenica.

Actualmente es el teniente

de alcalde de la ciudad.

Tenía dieciséis años cuando

sobreviví a la caída de Srebrenica.

Tuve suerte, decidí no entregarme

e ir al campamento de las NU en Potocari.

En vez de eso escapé con otros

al territorio libre de Tuzla.

Caminamos durante siete días por

el bosque antes de llegar a Tuzla.

Todos los que escaparon conmigo

murieron. Eran cinco.

Actualmente Srebrenica forma

parte de la República Srpska.

Y los serbiobosnios señalan que ellos

también fueron víctimas de la violencia.

Perdí varios miembros de mi familia.

Perdí a mi marido.

Le mataron junto a su padre

en el jardín de nuestra casa.

Si analizamos las cifras

de muertes en esta guerra,

vemos que fueron en su mayoría bosnios,

después serbios y después croatas.

Por supuesto, las tres etnias

cometieron crímenes.

Esas víctimas no murieron solas.

Alguien les mató.

Pero aunque acepten que

todos los bandos sufrieron,

los bosnios señalan que el genocidio,

el cargo contra el general Mladic,

es algo muy diferente.

Sería una hipocresía sostener que

no hubo crímenes contra los serbios.

Pero se trata de algo diferente en

comparación con el genocidio.

Esos crímenes no se

perpetraron de forma sistemática

y los autores tienen que

responder de ellos.

Si se cuentan todos los que mataron

el ejército bosnio y los defensores,

gente inocente, son los que mataron

en sólo una hora los del bando serbio.

Así que son cosas que

no tienen comparación.

Hay grupos de personas

que posiblemente cometieran

crímenes durante la guerra,

pero no puedo aceptar que

eso equivalga a un genocidio,

porque el genocidio es

el peor de todos los crímenes.

Todos los bandos están

de acuerdo en que

la responsabilidad de los

crímenes perpetrados en Srebrenica

no puede recaer en un solo hombre.

El conflicto no puede haber sido

obra de un solo hombre.

Lo cierto es que entre 1990

y 1992 hubo movimientos

en la zona de la antigua Yugoslavia.

Se produjo la desintegración premeditada

de lo que había sido Yugoslavia

y los nuevos países querían conseguir

cada uno el máximo posible.

Hay cientos de autores materiales,

que mataron gente, y que aún están libres.

Y las madres de las víctimas aún pueden

encontrárselos por la calle.

Esto representa un mensaje

totalmente negativo

Mladic está allí, Karadzic está allí,

pero cientos de autores materiales

siguen en libertad.

Además de las responsabilidades individuales

es importante definir las institucionales.

en el genocidio de Srebrenica.

Según algunos, por

un delito tan grave

Mladic debería ser

juzgado en los Balcanes

donde se produjeron los crímenes.

Creen que La Haya en la opción

que más le favorece.

Su vida en La Haya

es cinco o diez veces mejor

que mi vida aquí en Bosnia.

No está siendo castigado,

sino recompensado.

Nuestros jubilados tienen

pensiones de unos 150 euros.

Y ese es el dinero que Mladic

gasta en La Haya en un día.

Creo que es una farsa.

Muchos serbios no consideran

neutral al tribunal de La Haya.

Para ellos se ha concentrado demasiado

en los crímenes y criminales serbios.

Así que incluso un veredicto de

culpabilidad quizás no sea un punto final

para lo que sucedió en Srebrenica.

Los serbios no tienen

buena opinión del Tribunal

por la cantidad de serbios

acusados y condenados.

Hay serbios que tienen que ser

juzgados y responder de sus acciones,

pero debería haber también

miembros de otras nacionalidades.

Todos hablan de 1995,

pero, ¿y los otros tres o cuatro años,

cuando eran los serbios los que sufrían?

No puede considerarse a La Haya

como un verdadero tribunal

porque fue creado para

presionar a los serbios.

Está diseñado para justificar

los crímenes contra nuestra gente

y amnistiar a los que cometieron

crímenes contra los serbios.

En Bosnia y Herzegovina hay tres

verdades, historias y naciones,

pero si el Tribunal de La Haya

es un tribunal internacional

creado por las NU y neutral

respecto a Bosnia y Herzegovina,

entonces todos debemos aceptarlo

y respetar sus decisiones.

Comprendemos y percibimos

la postura de esa institución

de una forma muy positiva

porque los principales actores, los

culpables, están o estuvieron allí.

Milosevic, Karadzic, Mladic,

Cesic y los demás

pasaron por él, y

algunos murieron allí.

Así que, ¿qué haríamos si no

tuviéramos un Tribunal de La Haya?

El juicio de Mladic ha agudizado

las divisiones en la región.

Políticos serbios como el

Presidente de la República Srpska,

Milorad Dodik, se han

comprometido a financiar

la defensa de Mladic en La Haya.

Así que el juicio del general puede

convertirse en un arma arrojadiza.

Resulta hipócrita porque los

contribuyentes de la República Srpska

no son todos serbios,

pese al nombre de la república.

También somos contribuyentes,

además de víctimas y supervivientes

del genocidio de Srebrenica.

Y nos parece inaceptable.

Dos tercios de los serbios no quieren

apoyar a un asesino con sus impuestos.

Así que es algo totalmente inaceptable,

algo humillante.

Una de las cosas más tristes

que estoy contemplando

es el maltrato a las familias,

la presión de los partidos políticos

para forzarles a luchar en su tribunal,

a hacer lo que ellos quieren.

Pero, la detención de Mladic, ¿no

puede al final resultar un hito

en el proceso de reconciliación de

los diferentes bandos de la guerra?

Sobre todo para muchas de

las familias de los desaparecidos,

para muchos grupos de víctimas

ha representado un cambio.

Quiero decir, les he oído decir:

es demasiado tarde,

debería haber ocurrido antes,

por qué no ocurrió antes.

Pero, por otro lado, les

he oído decir también

que ahora creen que se

ha hecho justicia.

Si Serbia detuvo a Mladic

porque representaba un obstáculo

en su camino hacia la UE, y no

porque fuera un criminal de guerra,

responsable de genocidio,

entonces tenemos un problema.

El camino hacia la reconciliación

es largo, pero necesario.

Hay que dejar clara la verdad, todos

los hechos tienen que salir a la luz,

como saber qué ocurrió y

quién fue el responsable.

Las víctimas necesitan

sentir que ha habido justicia.

Por tanto, ¿cómo ve la gente de la

región el camino al futuro?

¿Juntos o por separado?

¿Y cuánto debe pasar para que

empiecen a cicatrizar las heridas?

Trabajaremos porque hemos estado

trabajando así durante siglos.

Y para nosotros es normal.

Los bosnios, serbios y croatas

tenemos casi la misma mentalidad,

el mismo sentido del humor,

no sé, los mismos genes.

Así que podemos trabajar juntos,

podemos vivir juntos, y lo haremos.

Si no hay confianza a nivel

individual, nacional, de país...

entonces es poco probable

que se logre una reconciliación

entre las comunidades

de los Balcanes Occidentales.

No se trata sólo de la guerra

que es el símbolo de Bosnia.

Nuestra historia tiene diez años

de guerra frente a siglos de paz.

Durante esa paz estuvimos

dispuestos a ayudarnos

a levantar y construir

grandes iglesias y mezquitas,

y trabajar y vivir juntos. Y eso

es lo que ocurrirá en Bosnia,

pero para conseguir ese logro

no bastará con unos años,

harán falta décadas.

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