NATO REVIEW 2011
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¿Hambrientos a causa del clima?
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La Revista de la OTAN se publica en español unas dos semanas después que en inglés a causa de la traducción.
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¿Hambrientos a causa del clima?
El cambio climático, la seguridad alimentaria y el crecimiento demográfico podrían formar la tormenta perfecta. Se estima que pasaremos de los actuales 7.000 millones de personas a 9.000 en 2050. Mientras aumenta el número de bocas que alimentar, habrá en el mundo menos agua y tierras cultivables. ¿Qué efecto tendrá esto sobre nuestra seguridad?
Bjørn Lomborg sostiene que podemos ocuparnos ahora del efecto del calentamiento en la escasez de alimentos, y dibuja un panorama con una menor mortandad a causa del hambre, pese al crecimiento demográfico. Aquí nos explica las acciones necesarias.
Existen muchos vínculos entre energía y seguridad. Michael Rühle expone los motivos del interés de la OTAN en la seguridad energética y sus posibles efectos.
¿Tiene la tecnología soluciones para el creciente problema del aumento de la población, el cambio climático y las necesidades de comida y agua?
Lo verde ya no es algo exclusivo de hippies y ecologistas: las fuerzas armadas son conscientes de su importancia. David Shukman, corresponsal de Medio Ambiente de la BBC, explica cómo el clima ha pasado a formar parte de la planificación de la defensa.
El nuevo ascenso de las temperaturas –y la forma en que se materializa– tendrá una gran influencia sobre los alimentos. Preguntamos a varios expertos sobre la evolución de la disponibilidad de agua y alimentos, y si los planteamientos actuales son suficientes.
¿Cómo afecta la escasez de alimentos a la seguridad? ¿Y al papel a desempeñar por los ejércitos? ¿Cuáles son las áreas más amenazadas? Analizamos la imbricación entre alimentos, clima y seguridad.
¿Existen soluciones realistas para las amenazas contra el clima y la alimentación? ¿Queda tiempo para evitar las peores consecuencias? ¿Qué posibles respuestas se están estudiando?

En 2010, Associated Press publicó un artículo impactante que describía la verdadera fuerza del clima. Mediante un gráfico llamativo se explicaba cómo en 2010 los efectos devastadores de los sucesos "naturales" –terremotos, inundaciones, olas de calor, corrimientos de tierras– habían matado más gente que el terrorismo. Pero no que el terrorismo en 2010, o el año anterior, o en los últimos 10 años, o en los últimos 20. Habían matado más gente que todos los ataques terroristas que se produjeron en el mundo... en los últimos 40 años.

En 2010, Associated Press publicó un artículo impactante que describía la verdadera fuerza del clima.

Mediante un gráfico llamativo se explicaba cómo en 2010 los efectos devastadores de los sucesos "naturales" –terremotos, inundaciones, olas de calor, corrimientos de tierras– habían matado más gente que el terrorismo. Pero no que el terrorismo en 2010, o el año anterior, o en los últimos 10 años, o en los últimos 20. Habían matado más gente que todos los ataques terroristas que se produjeron en el mundo... en los últimos 40 años.

El año pasado murieron 250.000 personas a causa de los desastres naturales, y 2011 ha comenzado con las peores riadas en mucho tiempo en Australia, inundaciones masivas en Sri Lanka y cientos de muertos en avalanchas de lodo en Brasil, por mencionar unos pocos sucesos.

Pero este número de la Revista de la OTAN intenta mirar más allá de las grandes catástrofes y averiguar cómo afectará el cambio climático a nuestra vida cotidiana futura. Y nos encontramos con que incluso los que vivimos en las zonas menos amenazadas del planeta sufriremos sus efectos, y en un aspecto esencial: los alimentos.

Menos tierra y menos agua podría significar menos alimentos. Y, según un informe científico encargado por el gobierno británico y publicado en enero, eso plantea serias dudas sobre la capacidad futura de los países para obtener los alimentos que necesitan.

Preguntamos a expertos de primera fila lo que esto implica para la seguridad, qué se está haciendo por el momento y si se pueden evitar las peores consecuencias.

Paul King