NATO REVIEW 2011
Edición 2: Redes sociales: ¿Poder para el pueblo?
Edición 3: La importancia de los socios de la OTAN
Este número:
Armas pequeñas, gran impacto
En el próximo número Relaciones OTAN-Rusia
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La Revista de la OTAN se publica en español unas dos semanas después que en inglés a causa de la traducción.
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Armas pequeñas, gran impacto
¿Qué relación existe entre las explosiones accidentales en ciudades y pueblos, los negocios sucios ilegales y el origen de posibles grupos terroristas? La respuesta: armas ligeras y de pequeño calibre. Analizamos cómo afectan los 200 millones de armas ligeras a personas y sociedades, y cómo responde la comunidad internacional.
¿Por qué es tan importante actuar contra las armas ligeras? En esta fotogalería se exponen hechos y cifras sobre su proliferación, efectos y riesgos.
Chuck Parker fue testigo directo de los efectos de las armas ligeras cuando servía en Vietnam. Ahora es uno de los que desde la OTAN intentan evitar el uso indebido de estas armas.
El Programa de Acción (PoA) de las Naciones Unidas para Prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilegal de armas ligeras y de pequeño calibre cumplirá diez años este verano. Sarah Parker plantea cuáles han sido sus resultados prácticos.
David Towndrow y Fred Peugeot, de la agencia de la OTAN encargada de los peligros de las armas ligeras, explican los progresos realizados y los retos futuros.
Rebecca Gerome sostiene que la disponibilidad de armas ligeras favorece la violencia sexual contra las mujeres, y que es necesaria la acción internacional.
Más de 50 explosiones accidentales en depósitos de municiones de 34 países desde 2009 no pueden ser cuestión de pura mala suerte, aseguran Eric Berman, Pilar Reina y Pierre Gobinet.
Gillian Goh y Christopher Clark, de las NU, explican que unas nuevas directrices ayudarían a mantener lejos del alcance de los terroristas las armas y municiones ligeras.

Albert Einstein hizo una predicción famosa antes de morir: "No sé con qué armas se librará la Tercera Guerra Mundial", dijo, "pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras".

Durante gran parte de su existencia se vivió bajo la amenaza de una inminente destrucción masiva. Las armas nucleares eran un elemento nuevo en la historia de la humanidad que, por primera vez, podía llegar a contemplar su propio final.

Sin embargo, en la actualidad ha desaparecido el temor a un ataque nuclear repentino. Y resulta tentador pensar que quizás las armas que Einstein no nombraba eran las armas ligeras.

Albert Einstein hizo una predicción famosa antes de morir: "No sé con qué armas se librará la Tercera Guerra Mundial", dijo, "pero en la Cuarta Guerra Mundial usarán palos y piedras".

Durante gran parte de su existencia se vivió bajo la amenaza de una inminente destrucción masiva. Las armas nucleares eran un elemento nuevo en la historia de la humanidad que, por primera vez, podía llegar a contemplar su propio final.

Sin embargo, en la actualidad ha desaparecido el temor a un ataque nuclear repentino. Y resulta tentador pensar que quizás las armas que Einstein no nombraba eran las armas ligeras. Porque todos los días hay personas de diferentes partes del mundo que se sufren los efectos de esas armas en forma de muertes y heridas. Basta con preguntar a las familias de las 750.000 víctimas mortales que causaron el año pasado.

Y su influencia se extiende mucho más allá de las guerras: dos tercios de esas 750.000 víctimas murieron en situaciones ajenas a cualquier tipo de conflicto bélico. Dicho de otro modo, las armas ligeras matan más gente "en la calle que en el campo de batalla".

En este número de la Revista de la OTAN hablamos con expertos en este campo, y una cuestión que mencionan la mayoría de ellos es la enorme importancia de un mayor control sobre la situación, transporte y almacenamiento de estas armas, que no sólo contribuirá a mantenerlas lejos del alcance de los criminales sino también a reducir el número de accidentes que se producen en casi todas las partes del mundo (incluyendo muchos países de la OTAN) al explotar arsenales de municiones.

Lo que está claro es que, como en casi todos los casos, una mayor coordinación internacional tendría un efecto apreciable. A los que comercian con armas ilegales les resulta fácil colarse entre las rendijas de las diferentes administraciones y regulaciones. En uno de los artículos las Naciones Unidas explican cómo van a abordar ese problema.

Finalmente, tenemos un texto de una joven consultora cuyo artículo ganó un reciente certamen internacional. En él defiende de forma convincente la necesidad de prestar más atención al hecho de que los daños provocados por las armas ligeras suelen acabar afectando más a las mujeres que a los hombres.

Las armas ligeras quizás carezcan de la notoriedad de las armas de destrucción masiva, pero la forma en la que cada día destruyen tantas vidas sin apenas ruido demuestra que son casi tan letales como ellas.

Paul King