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Bombas sucias: Bajo coste, alto riesgo

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¿Es cierto que la principal amenaza no reside en las armas nucleares sino en una bomba sucia terrorista - la explosión de materiales nucleares? Muchos lo creen así. Explicamos cuáles son los riesgos y cómo nos afectarían sus consecuencias.

 Subtítulos: / NO

En el campo nuclear uno de los grandes temores es que los terroristas

fabriquen y usen una bomba sucia, un explosivo con material radioactivo.

Algunos países de África y Sudamérica

están más preocupados por las bombas sucias

que por los explosivos convencionales.

Los terroristas han demostrado ser capaces de planificar

y ejecutar operaciones internacionales complejas.

Han disfrutado de una financiación abundante y recursos variados.

Y pueden reclutar a científicos y especialistas.

Y no hemos de pensar que se trata de armas

altamente sofisticadas.

Un dispositivo nuclear improvisado y simple sería suficiente

para sus propósitos destructivos, y entra dentro de sus capacidades.

En la Cumbre sobre Seguridad decidieron cómo mantener las armas

y materiales nucleares fuera del alcance de los terroristas.

Es improbable que lleguen a conseguir un arma nuclear.

La experiencia, tecnología y conocimiento técnico

son muy difíciles de adquirir.

Los terroristas no van a obtenerlos a corto plazo.

Pero hacerse con materiales nucleares es otra cuestión.

Y en ese caso podrían crear una bomba sucia

y hacerla explotar, probablemente en una gran ciudad.

¿Qué efecto tendría en una ciudad como Washington?

Se producirían dos efectos principales. A causa de la explosión

cientos de personas recibirían dosis de radiación.

Aunque no se pueda comparar a una explosión nuclear,

podría hacer inhabitable un área muy extensa

y serían necesarias labores de descontaminación.

Pero además, por culpa de lo que denominamos radiofobia,

la gente no entiende los efectos de las dosis bajas de radiación,

así que estallaría el pánico.

Por ejemplo, los productos fabricados en esa región

serían invendibles, no sólo en su país, sino a nivel mundial.

¿Hasta qué punto son accesibles esos materiales?

Y ¿dónde tendría que buscarlos un grupo terrorista como Al Qaeda?

Una bomba sucia puede provenir de diferentes fuentes, como residuos nucleares.

A causa de lo que llamamos el renacimiento nuclear

más de cuarenta países intentan subirse al carro del desarrollo

de su propia infraestructura nuclear nacional.

Así que tenemos residuos nucleares almacenados en países

que no poseen el conocimiento y la tecnología necesarios

para ocuparse de ellos de forma segura.

Podrían intentar robar... Podrían robar uranio enriquecido.

Existe un cierto nivel de tráfico y contrabando.

Se puede robar en hospitales y otros lugares...

cesio y materiales similares. Los hay en muchos sitios.

No se trata de un riesgo inexistente, en absoluto.

Ni de una fantasía. Ya se han producido pérdidas accidentales,

que demuestran la debilidad de ciertos controles.

Es lo que pasó hace veinte años en Brasil,

en una ciudad llamada Goiânia.

Una fuente radioactiva quedó abandonada en un antiguo hospital

y unos ladrones de chatarra la desmontaron.

Los habitantes de la ciudad no sabían lo que era ese polvo blanco

que circuló por la ciudad durante dos o tres días

hasta que el personal médico se dio cuenta del peligro.

Podría ocurrir en cualquier otro sitio.

En ocasiones los que intentan comprar material nuclear

han sido a su vez víctimas de timadores.

Hubo muchos de estos timadores en el pasado

cuando los comunistas perdieron el poder en Rusia

y la policía aún no tenía la eficacia actual.

Muchos delincuentes se dedicaban a vender mercurio rojo,

un producto inexistente, y ofrecían conseguir más.

O les vendían unos pocos gramos de plutonio y les decían:

Es sólo una muestra. Denme 10.000 dólares y vuelva más tarde.

Y nunca volvían a verlos.

Incluso si los terroristas llegaran a hacerse con ese material,

fabricar una bomba fiable no es elemental, aunque tampoco imposible.

No es la clase de arma que le pueda gustar a un ejército.

No tiene una precisión o alcance predecibles,

ni es nada segura de utilizar.

Incluso es posible que no se pueda miniaturizar

para poder alojarla en la cabeza de un misil.

Pero lo preocupante es el hecho de que podría llegar a explotar

y tener unos efectos realmente graves.

En el campo nuclear uno de los grandes temores es que los terroristas

fabriquen y usen una bomba sucia, un explosivo con material radioactivo.

Algunos países de África y Sudamérica

están más preocupados por las bombas sucias

que por los explosivos convencionales.

Los terroristas han demostrado ser capaces de planificar

y ejecutar operaciones internacionales complejas.

Han disfrutado de una financiación abundante y recursos variados.

Y pueden reclutar a científicos y especialistas.

Y no hemos de pensar que se trata de armas

altamente sofisticadas.

Un dispositivo nuclear improvisado y simple sería suficiente

para sus propósitos destructivos, y entra dentro de sus capacidades.

En la Cumbre sobre Seguridad decidieron cómo mantener las armas

y materiales nucleares fuera del alcance de los terroristas.

Es improbable que lleguen a conseguir un arma nuclear.

La experiencia, tecnología y conocimiento técnico

son muy difíciles de adquirir.

Los terroristas no van a obtenerlos a corto plazo.

Pero hacerse con materiales nucleares es otra cuestión.

Y en ese caso podrían crear una bomba sucia

y hacerla explotar, probablemente en una gran ciudad.

¿Qué efecto tendría en una ciudad como Washington?

Se producirían dos efectos principales. A causa de la explosión

cientos de personas recibirían dosis de radiación.

Aunque no se pueda comparar a una explosión nuclear,

podría hacer inhabitable un área muy extensa

y serían necesarias labores de descontaminación.

Pero además, por culpa de lo que denominamos radiofobia,

la gente no entiende los efectos de las dosis bajas de radiación,

así que estallaría el pánico.

Por ejemplo, los productos fabricados en esa región

serían invendibles, no sólo en su país, sino a nivel mundial.

¿Hasta qué punto son accesibles esos materiales?

Y ¿dónde tendría que buscarlos un grupo terrorista como Al Qaeda?

Una bomba sucia puede provenir de diferentes fuentes, como residuos nucleares.

A causa de lo que llamamos el renacimiento nuclear

más de cuarenta países intentan subirse al carro del desarrollo

de su propia infraestructura nuclear nacional.

Así que tenemos residuos nucleares almacenados en países

que no poseen el conocimiento y la tecnología necesarios

para ocuparse de ellos de forma segura.

Podrían intentar robar... Podrían robar uranio enriquecido.

Existe un cierto nivel de tráfico y contrabando.

Se puede robar en hospitales y otros lugares...

cesio y materiales similares. Los hay en muchos sitios.

No se trata de un riesgo inexistente, en absoluto.

Ni de una fantasía. Ya se han producido pérdidas accidentales,

que demuestran la debilidad de ciertos controles.

Es lo que pasó hace veinte años en Brasil,

en una ciudad llamada Goiânia.

Una fuente radioactiva quedó abandonada en un antiguo hospital

y unos ladrones de chatarra la desmontaron.

Los habitantes de la ciudad no sabían lo que era ese polvo blanco

que circuló por la ciudad durante dos o tres días

hasta que el personal médico se dio cuenta del peligro.

Podría ocurrir en cualquier otro sitio.

En ocasiones los que intentan comprar material nuclear

han sido a su vez víctimas de timadores.

Hubo muchos de estos timadores en el pasado

cuando los comunistas perdieron el poder en Rusia

y la policía aún no tenía la eficacia actual.

Muchos delincuentes se dedicaban a vender mercurio rojo,

un producto inexistente, y ofrecían conseguir más.

O les vendían unos pocos gramos de plutonio y les decían:

Es sólo una muestra. Denme 10.000 dólares y vuelva más tarde.

Y nunca volvían a verlos.

Incluso si los terroristas llegaran a hacerse con ese material,

fabricar una bomba fiable no es elemental, aunque tampoco imposible.

No es la clase de arma que le pueda gustar a un ejército.

No tiene una precisión o alcance predecibles,

ni es nada segura de utilizar.

Incluso es posible que no se pueda miniaturizar

para poder alojarla en la cabeza de un misil.

Pero lo preocupante es el hecho de que podría llegar a explotar

y tener unos efectos realmente graves.

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