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Ajedrez nuclear: ¿El próximo movimiento de Irán?

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Muchos creen que el caso de Irán pone a prueba la resolución de la comunidad internacional. Si se le permite tener armas nucleares, ¿no las podrá tener cualquiera? ¿Qué van a hacer, en este momento crucial, tanto Irán como los que intentan detenerle?

La información del vídeo está actualizada al 16/05/2010

 Subtítulos: / NO

Uno de los principales objetivos nucleares

del Presidente Obama para 2010 consiste en

reunir apoyos en la comunidad internacional

para dar una respuesta firme y conjunta

a los incumplimientos por parte de Irán

del Tratado de No Proliferación

en su programa nuclear.

Pero no va a resultar fácil

detener el programa iraní.

Será muy difícil convencer a Irán de que

abandone la senda del armamento nuclear.

Ya hemos visto hasta ahora

cinco presidentes

que lo han intentado: los dos Bush,

Reagan, Clinton y Obama.

Su programa

se remonta a los 80,

y aún no hemos sido capaces

de convencerlos de cancelarlo.

A corto plazo se las han arreglado,

saliendo al paso con tácticas astutas,

para poder seguir

enriqueciendo uranio.

Se planifica una estrategia a largo plazo

mientras que a corto plazo

la situación evoluciona a gran velocidad

y en una dirección no deseada.

Se ha dado a conocer

una propuesta alternativa para Irán,

tal y como expone el Director de la AIEA.

En octubre del año pasado el Dr. Mohammed

el-Bareidi presentó una buena propuesta

para trasladar el uranio sin enriquecer

de Irán a Rusia,

enriquecerlo allí hasta el 20%,

y llevarlo después a Francia

donde se convertiría en combustible nuclear

que se devolvería a Irán.

Creo que es una propuesta

justa y realista, y la apoyo,

pero no hemos obtenido respuesta de Irán.

Le puedo decir que ellos conocen

la dirección de la AIEA,

saben lo que se espera de ellos,

que pueden contestar en cualquier momento

y que seguiríamos acogiendo favorablemente

cualquier respuesta legítima, sincera y con buena fe.

Pero seguimos esperando.

¿Hacen falta más zanahorias o más palos

para convencer a los iraníes?

A ellos no les gusta que se hable de zanahorias.

Asocian esa palabra con los burros.

Yo intento recordarles que uno

de los principales partidos de EEUU

utiliza el burro como símbolo, así que

no deberían tomarse en serio la expresión.

Creo que una posible alternativa

para animarlos a llegar a un acuerdo

consistiría en ofrecer garantías

contra ataques procedentes del exterior

o contra la subversión interior.

Intentar reunir

un consenso internacional sobre Irán

representa el núcleo

de la estrategia del Presidente Obama.

Para cumplir nuestra resolución

de evitar la proliferación de esas armas,

las normas deben ser vinculantes,

los incumplimientos deben ser castigados,

y la palabra dada debe significar algo.

El mundo debe permanecer unido

para evitar la proliferación

de ese tipo de armas.

¿Pero a qué audiencia está

intentando convencer realmente?

La verdadera audiencia son

los brasiles y sudáfricas del mundo.

Los que quieren ver

un orden internacional más equitativo

y no verse comprometidos

ni realizar grandes inversiones

para contribuir a aplicar un doble rasero.

Entiendo su protesta porque

algunos puedan tener armas y otros no.

El ordenamiento nuclear

mantiene un doble rasero:

Unos pocos pueden tener armas nucleares,

mientras que el resto no.

Desde luego supone una prueba de fuego

de si podemos reunir

a la comunidad internacional

para forjar una postura común

a la hora de enfrentarnos a ese programa.

Su planteamiento al respecto

fue que si él tiende la mano hacia Irán

y ellos le rechazan,

se hallaría

en una posición más fuerte

para conseguir que la comunidad internacional

apoyara los esfuerzos de EEUU

para aumentar la presión sobre Irán.

También es una cuestión de percepciones.

Mientras Occidente trata de mostrar

lo que ocurre en Irán,

ese país intenta convencer

a los países indecisos

Malinterpretan los hechos,

como que si se intentara "despojar"

a Irán de su derecho a la energía nuclear,

y eso no es cierto.

Irán violó el Tratado, y no se le priva

de su derecho a la energía nuclear,

pero los iraníes lo presentan así,

y los otros países dicen:

No quiero hacer nada

que pueda limitar mis derechos

como le ocurre a Irán, así que le apoyo.

Pero lo que Irán presenta como sus derechos

están ya garantizados

por el Tratado de No Proliferación.

Según el TNP Irán tiene derecho

al desarrollo de una energía nuclear

civil y pacífica.

El próximo paso,

si Irán no da ninguna respuesta,

probablemente consista en sanciones más duras.

¿Qué efecto podrían tener?

Las sanciones no son la mejor forma

de parar un programa de armamento.

Tampoco son la mejor forma de convencer

a Ahmadinejad de que cambie su conducta.

El problema para

el presidente es que,

aunque logre convencerlos

para aplicar sanciones más duras,

eso no significa que vayan a impedir

que Irán siga adelante.

Cualquier país que este decidido

a desarrollar armas nucleares

probablemente lo acabe haciendo.

Y ahora la comunidad internacional

está buscando una solución factible.

La mayoría reconoce que las sanciones tienen

sus limitaciones, pero también son útiles.

Las sanciones no son una varita mágica.

Pero lo que sí pueden conseguir

es hacer cambiar las cuentas

de un país como Irán,

de forma que vean que los costes

son mayores que los beneficios

a la hora de desarrollar

un programa de armamento nuclear.

En este debate el argumento típico es:

Las sanciones son estúpidas,

no deberíamos aplicarlas,

no cambiarán la estrategia iraní.

Pero la gente olvida

el otro aspecto.

Las sanciones también sirver para castigar

y para enviar una señal a alguien:

Hay unas reglas, puedes saltártelas

pero eso va a tener un precio.

Y vamos a mantener ese precio, aunque

no podamos hacer que cambies de conducta,

seguirá habiendo un castigo.

Ese es en parte el mensaje.

Lo importante no es sólo

si hay sanciones,

sino también cuándo

se impondrían.

Resultaría desafortunado que

el Consejo de Seguridad actuara

durante el mes de mayo

cuando estemos celebrando

la Conferencia de Revisión del TNP.

Si el Consejo de Seguridad actuara

y adoptara sanciones más duras

Irán no tendría alicientes

para volverse complaciente.

Otra motivo de preocupación son

las consecuencias de las sanciones.

¿Podrían provocar

una mayor proliferación por parte de Irán

y que otros vecinos de la zona

sigan el ejemplo nuclear de Irán?

Cuantas más sanciones

se le impongan a Irán,

más motivación tendrá ese país

para vender en el mercado negro

las tecnologías que haya

adquirido a muy alto precio.

Nos esforzamos al máximo intentando

mantener la línea frente a Irán,

que posiblemente sienta la tentación

de cruzarla. Es un trabajo en curso, pero...

Si Irán cruza esa línea

tendremos un serio problema

de proliferación en Oriente Medio

con Egipto, Siria y Arabia Saudí.

Es algo que debe preocuparnos.

Pero Irán aún no ha cruzado

la línea del armamento nuclear.

Hay motivos para creer

que quizás no la cruce,

y que, incluso si lo hiciera, nunca

llegaría a usar el armamento adquirido.

Lo que me da más esperanzas

es el hecho de que no vea

que realmente tengan motivos de seguridad

para necesitar armas nucleares.

Tenían a Iraq, pero eso ya pasó.

Cualquier estado racional,

aunque no sea de nuestro agrado,

se lo pensará muy mucho

antes de usar armas nucleares

porque existe

una dirección de respuesta evidente

y podrían sufrir

unas consecuencias terribles.

Uno de los principales objetivos nucleares

del Presidente Obama para 2010 consiste en

reunir apoyos en la comunidad internacional

para dar una respuesta firme y conjunta

a los incumplimientos por parte de Irán

del Tratado de No Proliferación

en su programa nuclear.

Pero no va a resultar fácil

detener el programa iraní.

Será muy difícil convencer a Irán de que

abandone la senda del armamento nuclear.

Ya hemos visto hasta ahora

cinco presidentes

que lo han intentado: los dos Bush,

Reagan, Clinton y Obama.

Su programa

se remonta a los 80,

y aún no hemos sido capaces

de convencerlos de cancelarlo.

A corto plazo se las han arreglado,

saliendo al paso con tácticas astutas,

para poder seguir

enriqueciendo uranio.

Se planifica una estrategia a largo plazo

mientras que a corto plazo

la situación evoluciona a gran velocidad

y en una dirección no deseada.

Se ha dado a conocer

una propuesta alternativa para Irán,

tal y como expone el Director de la AIEA.

En octubre del año pasado el Dr. Mohammed

el-Bareidi presentó una buena propuesta

para trasladar el uranio sin enriquecer

de Irán a Rusia,

enriquecerlo allí hasta el 20%,

y llevarlo después a Francia

donde se convertiría en combustible nuclear

que se devolvería a Irán.

Creo que es una propuesta

justa y realista, y la apoyo,

pero no hemos obtenido respuesta de Irán.

Le puedo decir que ellos conocen

la dirección de la AIEA,

saben lo que se espera de ellos,

que pueden contestar en cualquier momento

y que seguiríamos acogiendo favorablemente

cualquier respuesta legítima, sincera y con buena fe.

Pero seguimos esperando.

¿Hacen falta más zanahorias o más palos

para convencer a los iraníes?

A ellos no les gusta que se hable de zanahorias.

Asocian esa palabra con los burros.

Yo intento recordarles que uno

de los principales partidos de EEUU

utiliza el burro como símbolo, así que

no deberían tomarse en serio la expresión.

Creo que una posible alternativa

para animarlos a llegar a un acuerdo

consistiría en ofrecer garantías

contra ataques procedentes del exterior

o contra la subversión interior.

Intentar reunir

un consenso internacional sobre Irán

representa el núcleo

de la estrategia del Presidente Obama.

Para cumplir nuestra resolución

de evitar la proliferación de esas armas,

las normas deben ser vinculantes,

los incumplimientos deben ser castigados,

y la palabra dada debe significar algo.

El mundo debe permanecer unido

para evitar la proliferación

de ese tipo de armas.

¿Pero a qué audiencia está

intentando convencer realmente?

La verdadera audiencia son

los brasiles y sudáfricas del mundo.

Los que quieren ver

un orden internacional más equitativo

y no verse comprometidos

ni realizar grandes inversiones

para contribuir a aplicar un doble rasero.

Entiendo su protesta porque

algunos puedan tener armas y otros no.

El ordenamiento nuclear

mantiene un doble rasero:

Unos pocos pueden tener armas nucleares,

mientras que el resto no.

Desde luego supone una prueba de fuego

de si podemos reunir

a la comunidad internacional

para forjar una postura común

a la hora de enfrentarnos a ese programa.

Su planteamiento al respecto

fue que si él tiende la mano hacia Irán

y ellos le rechazan,

se hallaría

en una posición más fuerte

para conseguir que la comunidad internacional

apoyara los esfuerzos de EEUU

para aumentar la presión sobre Irán.

También es una cuestión de percepciones.

Mientras Occidente trata de mostrar

lo que ocurre en Irán,

ese país intenta convencer

a los países indecisos

Malinterpretan los hechos,

como que si se intentara "despojar"

a Irán de su derecho a la energía nuclear,

y eso no es cierto.

Irán violó el Tratado, y no se le priva

de su derecho a la energía nuclear,

pero los iraníes lo presentan así,

y los otros países dicen:

No quiero hacer nada

que pueda limitar mis derechos

como le ocurre a Irán, así que le apoyo.

Pero lo que Irán presenta como sus derechos

están ya garantizados

por el Tratado de No Proliferación.

Según el TNP Irán tiene derecho

al desarrollo de una energía nuclear

civil y pacífica.

El próximo paso,

si Irán no da ninguna respuesta,

probablemente consista en sanciones más duras.

¿Qué efecto podrían tener?

Las sanciones no son la mejor forma

de parar un programa de armamento.

Tampoco son la mejor forma de convencer

a Ahmadinejad de que cambie su conducta.

El problema para

el presidente es que,

aunque logre convencerlos

para aplicar sanciones más duras,

eso no significa que vayan a impedir

que Irán siga adelante.

Cualquier país que este decidido

a desarrollar armas nucleares

probablemente lo acabe haciendo.

Y ahora la comunidad internacional

está buscando una solución factible.

La mayoría reconoce que las sanciones tienen

sus limitaciones, pero también son útiles.

Las sanciones no son una varita mágica.

Pero lo que sí pueden conseguir

es hacer cambiar las cuentas

de un país como Irán,

de forma que vean que los costes

son mayores que los beneficios

a la hora de desarrollar

un programa de armamento nuclear.

En este debate el argumento típico es:

Las sanciones son estúpidas,

no deberíamos aplicarlas,

no cambiarán la estrategia iraní.

Pero la gente olvida

el otro aspecto.

Las sanciones también sirver para castigar

y para enviar una señal a alguien:

Hay unas reglas, puedes saltártelas

pero eso va a tener un precio.

Y vamos a mantener ese precio, aunque

no podamos hacer que cambies de conducta,

seguirá habiendo un castigo.

Ese es en parte el mensaje.

Lo importante no es sólo

si hay sanciones,

sino también cuándo

se impondrían.

Resultaría desafortunado que

el Consejo de Seguridad actuara

durante el mes de mayo

cuando estemos celebrando

la Conferencia de Revisión del TNP.

Si el Consejo de Seguridad actuara

y adoptara sanciones más duras

Irán no tendría alicientes

para volverse complaciente.

Otra motivo de preocupación son

las consecuencias de las sanciones.

¿Podrían provocar

una mayor proliferación por parte de Irán

y que otros vecinos de la zona

sigan el ejemplo nuclear de Irán?

Cuantas más sanciones

se le impongan a Irán,

más motivación tendrá ese país

para vender en el mercado negro

las tecnologías que haya

adquirido a muy alto precio.

Nos esforzamos al máximo intentando

mantener la línea frente a Irán,

que posiblemente sienta la tentación

de cruzarla. Es un trabajo en curso, pero...

Si Irán cruza esa línea

tendremos un serio problema

de proliferación en Oriente Medio

con Egipto, Siria y Arabia Saudí.

Es algo que debe preocuparnos.

Pero Irán aún no ha cruzado

la línea del armamento nuclear.

Hay motivos para creer

que quizás no la cruce,

y que, incluso si lo hiciera, nunca

llegaría a usar el armamento adquirido.

Lo que me da más esperanzas

es el hecho de que no vea

que realmente tengan motivos de seguridad

para necesitar armas nucleares.

Tenían a Iraq, pero eso ya pasó.

Cualquier estado racional,

aunque no sea de nuestro agrado,

se lo pensará muy mucho

antes de usar armas nucleares

porque existe

una dirección de respuesta evidente

y podrían sufrir

unas consecuencias terribles.

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