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¿Qué piensa la OTAN sobre los cambios nucleares?

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¿Cuál es el papel de la OTAN en las cuestiones nucleares? ¿Qué opina la Alianza sobre los cambios de este año en el campo de la política nuclear, y cómo se reflejarán en su nuevo Concepto Estratégico?

 Subtítulos: / NO

Guy Roberts:

respecto al nuevo Concepto Estratégico,

¿cómo aparecerán en él

las cuestiones nucleares,

y que efecto tendrá

sobre ellas?

En el nuevo Concepto Estratégico

hay...

habrá una sección sobre la posición

de la Alianza respecto a la disuasión nuclear.

Por supuesto que en

los Conceptos Estratégicos de 1991 y 1999

era una cuestión destacada.

La diferencia estará en que

a causa del entorno

de seguridad actual,

la disuasión nuclear no es tan importante

dentro de la disuasión global

porque se aplica

a amenazas muy remotas.

A consecuencia de ello, preveo que

habrá muchos menos referencias

a ella, pero es seguro que estará

y que seguirá estando incluida

nuestra postura de disuasión nuclear

en el nuevo Concepto Estratégico.

Respecto a cuál será,

para anticiparme a su pregunta,

creo que los pilares fundamentales

de nuestro planteamiento de disuasión

permanecerán, y eso implica creer

en la necesidad permanente de disuasión.

Como Alianza creemos

que la disuasión es importante,

que constituye una parte integral

de nuestra situación de seguridad.

En segundo lugar, tal y como

reafirmó recientemente el informe

del Grupo de Expertos

de Madeline Albright, seguirá existiendo

una cierta presencia nuclear

norteamericana en Europa

a causa de la importancia

del vínculo transatlántico,

como compromiso con,

por una parte,

la seguridad de Europa

y los Aliados europeos,

y, por otra,

el deseo de un tercer pilar,

es decir, el reparto de cargas

y las consultas.

Los países creen que es importante

compartir los riesgos de esa disuasión.

Algunos países mencionan

que les gustaría ver

las armas nucleares de la OTAN

fuera de su territorio.

¿Cuál es la respuesta de la OTAN?

Bueno, esa idea fue propuesta

por varios países, además de

algunos grupos de expertos, y

eso es algo que ciertamente

nosotros, como Alianza debemos analizar

y además revisar nuestro planteamiento

de disuasión nculear.

Pensamos que disuade

a nuestros posibles adversarios,

evita que se nos coaccione,

y está diseñado para que

nunca tengamos que entrar en guerra,

pero necesita ser reexaminado

dentro del nuevo entorno.

Por supuesto que hemos evaluado

el entorno de seguridad

y reducido estas cantidades

hasta un número mucho menor.

Sólo tenemos unos cientos de armas nucleares,

la bomba de gravedad B61,

como armas nucleares estadounidenses

ahora en Europa.

Se han hecho propuestas,

especialmente por parte de Alemania,

pero lo más importante sobre todo esto

es que todos lo países,

incluída Alemania,

han dicho, muy enfáticamente,

que cualquier decisión sobre retirar

las armas nucleares de cualquier país,

cualquier decisión sobre cambiar

la configuración, composición o

ubicación de esas armas

se realizará dentro de la Alianza

y se hará sobre

la base del consenso.

El tema de la defensa antimisiles

se ha discutido

especialmente dentro del contexto

del nuevo Concepto.

¿De quién nos estará defendiendo?

La defensa contra misiles forma parte

de nuestro planteamiento global de disuasión,

que yo describo

como una disuasión holística.

Una vez tengamos desplegado

un sistema potente de defensa antimisiles

eso con seguridad sembrará la duda

en la mente de nuestros adversarios

de si un ataque con misiles

conseguirá atravesarlo.

Y es de esperar que

se les quite de la cabeza

el que se puedan obtener

beneficios políticos atacándonos.

Es algo muy importante.

Complementa nuestra disuasión nuclear,

la convencional y todas

las demás capacidades.

Hay más de 30 países

desarrollando misiles balísticos.

Y muchos otros países desarrollan

defensas contra misiles balísticos.

Me gustaría mencionar que en Europa

hay ya un sistema de defensa antimisiles

y es el... creo que hay 80

interceptores alrededor de Moscú.

Nuestros colegas rusos

confían en la defensa antimisiles.

Esperamos colaborar con ellos

y ayudar a desarrollar

un sistema colaborativo.

Algunas personas, como la

Secretaria de Estado Clinton, dicen

que uno de los peligros no es

realmente el que otros países

obtengan materiales

o armamentos nucleares,

sino que actores no estatales lleguen

a hacerse con ellos.

¿Qué opina usted, y cómo se prepara

la OTAN contra esta eventualidad?

La OTAN está evaluando

cómo podemos desarrollar

capacidades de respuesta,

en primer lugar para

estructurar nuestro planteamiento

de disuasión de forma que

podamos esperar poner

en la mente de un posible adversario

el que esa no es

una forma inteligente de actuar.

Una de las formas de conseguirlo

consiste en trabajar con nuestros aliados,

con los países miembros de la Alianza,

y con otras organizaciones,

como la AIEA, para desarrollar

la capacidad de poder

atribuir la autoría de cualquier explosión

nuclear, dispositivo nuclear improvisado

o artefacto radiológico,

a un determinado lugar o país.

Así podemos seguir su pista

y responsabilizar

a cualquier país que proporcione

esos materiales a un grupo terrorista.

Desarrollamos diversas actividades

de no proliferación muy sólidas

para intentar garantizar

que no se puedan tranferir,

robar o pasar de contrabando los materiales

para dárselos a grupos terroristas,

que puedan crear por sí mismos

armas radiológicas

o algún tipo de

dispositivo explosivo improvisado.

La OTAN integra muchos países

con diferentes planteamientos nucleares.

Hemos mencionado Alemania

y sus recientes declaraciones,

y EEUU está cambiando

su posición en temas nucleares.

¿Cómo puede la OTAN combinar

todo esto y presentar una única política?

Creo que las diferencias son

sobre todo de nivel e intensidad.

Por una parte, varios países

pertenecientes a la Alianza

están comprometidos, y creen en

la importancia del desarme, el control

de armamentos y la no proliferación.

Todos los países creen

en la importancia de esos temas,

pero con diferente grado de intensidad.

Algunos ponen más énfasis que otros.

Otros ponen el énfasis en mantener

una disuasión nuclear creíble.

Todos nuestros países apoyan la idea

de mantener una disuasión creíble.

De hecho, creo que el Presidente Obama,

en su discurso de Praga del año pasado,

cuando habló de un mundo

libre de armas nucleares,

también señaló que

hasta que llegue ese día,

seguirá manteniendo

nuestra disuasión nuclear.

Y los países que han defendido

o que han adoptado la idea

de eliminar

las armas nucleares de Europa,

lo han hecho dentro del contexto

de un proceso de control de armamentos.

Por ejemplo, el proceso de trabajar

con Rusia para alcanzar un acuerdo

para eliminar todas las armas

nucleares tácticas de Europa.

Eso debería implementarse como parte

de un proceso de control de armamentos

para así mejorar nuestra seguridad,

mientras que con reducciones unilaterales

la mayoría de las naciones piensan

que su seguridad se vería perjudicada.

Por tanto, uno de los criterios

para reunir a todos consiste

en volver a la cuestión de la seguridad.

Porque de eso se trata:

seguridad, seguridad y seguridad.

Y si presenta una propuesta

o cualquier país presenta una propuesta

que se puede demostrar que

mejora nuestra seguridad,

va a conseguir

la aprobación de todos los países.

Así que ése va a ser el patrón

por el que juzgaremos las propuestas.

Creo que existe

mucho margen para el acuerdo

y que eso es justo lo que vamos

a hacer en el Concepto Estratégico.

Vamos a trabajar considerando

todas esas cuestiones y propuestas.

¿Cree que 2010 será un año clave

para las cuestiones nucleares,

considerando el acuerdo START,

la Cumbre sobre Seguridad Nuclear,

y que, aparte de esos eventos,

parece que va ser el año

en el que muchos de los países

que examinan por primera vez

la cuestión nuclear,

como Brasil, Sudáfrica, etc,

van a tomar la decisión

de si apoyan

el ordenamiento actual

o intentan hacer cambios respecto

a los que tienen y los que no.

¿Cree que durante este año estos temas

alcanzarán su punto crítico?

Creo que lo están alcanzando,

quiero decir, con el impulso

de la nueva administración de EEUU

y el compromiso del Presidente Obama

de revigorizar la agenda

en pos de un mundo

en el que las armas nucleares

sigan en retroceso

hasta que llegue el momento

en el que podamos crear las condiciones

para poder tener un mundo

libre de armas nucleares.

Eso ha entusiasmado a muchos países,

y nos ha dado a muchos la esperanza

de que podemos conseguirlo

trabajando duramente,

pero va a ser un proceso largo,

en el que tendremos que crear

unas condiciones en las que tengamos

total confianza en que

cuando digamos que en el mundo

no hay armas nucleares, sea así,

y establezcamos unas condiciones

en las que los que intenten obtenerlas

paguen un precio por ello.

Sin embargo, una de las cuestiones

que debemos plantearnos,

y que es la razón

de que vaya a llevar tanto tiempo,

es ¿cómo creamos unas condiciones

en las que no acabemos

teniendo otra guerra de superpotencias,

como ocurrió en 1945?

¿Qué clase de mundo

sin armas nucleares vamos a crear?

¿El mundo de 1914?

¿El mundo de 1939?

No queremos esa clase de mundos.

Librarnos de armas nucleares

y encontrarnos a continuación

ante una situación en la que millones

de personas pierdan la vida.

Tenemos que hacer esto

con un enfoque paso a paso.

Una cuestión final, que

probablemente sea una opinión personal,

pero me gustaría preguntarle

sobre el recorrido hacia el cero global

que el Presidente Obama, cuando

habló sobre un cero nuclear mundial,

dijo que quizás

no ocurra durante su vida.

¿Cuándo cree que será factible?

¿Es completamente alcanzable?

Y ¿cuáles son los principales obstáculos

para un cero nuclear mundial?

Ésa es una cuestión personal.

Creo que es posible

pero que va a hacer falta

una enorme cantidad de trabajo duro.

Hay un artículo que escribió

Fred Iklé en 1961, para la revista

Asuntos Exteriores, creo que se titulaba:

Tras el incumplimiento ¿Qué ocurrirá?

Esto fue antes de que existieran

los regímenes de control de armamento.

No existía el TNP, ni la Convención

sobre armas químicas o biologicas,

no existía ninguna de esas cosas.

Y lo que decía era:

Primero está

la cuestión de la verificación.

¿Qué clase de mecanismos

de verificación podemos establecer

que nos den verdadera confianza

en que no se nos esté engañando?

Porque, en un mundo sin armas nucleares,

el primero que se haga con ellas

obtendrá una enorme ventaja.

Tenemos que asegurarnos

de que eso no ocurre.

Y eso nos lleva a la segunda parte,

o a la segunda condición:

¿Cuáles son los mecanismos

en caso de incumplimiento?

¿Cómo garantizamos que

el que haga trampas tenga que pagar

un precio tan alto que

no le resulte rentable?

Desgraciadamente, nuestro historial

de cumplimiento es bastante flojo.

Y eso es algo que

nos preocupa mucho.

Un caso evidente es el de Corea del Norte.

Se ha retirado del TNP,

y ha realizado dos pruebas,

y ha disfrutado de las ventajas

de la pertenencia al TNP

sin tener que pagar

ninguno de sus costes,

y ahora ese país es

uno de nuestros peores problemas

de no proliferación, o de proliferación.

Después está el caso de Irán,

con muchas resoluciones

del Consejo de Seguridad

y aún sin ningún avance

en su resolución, o en garantizar

que no está intentando

adquirir armas nucleares.

Así que tenemos que

fomentar la confianza

en que podemos establecer

mecanismos que eviten que los países

adquieran armas nucleares,

que sirvan para eliminarlas

y para garantizar

que nunca regresen

para volver a ser un problema

para nuestra seguridad.

Y me gustaría pensar

que eso es posible,

pero, de nuevo, creo que es

poco probable que viva para verlo.

Guy Roberts, muchas gracias.

- Gracias a usted. De nada.

Guy Roberts:

respecto al nuevo Concepto Estratégico,

¿cómo aparecerán en él

las cuestiones nucleares,

y que efecto tendrá

sobre ellas?

En el nuevo Concepto Estratégico

hay...

habrá una sección sobre la posición

de la Alianza respecto a la disuasión nuclear.

Por supuesto que en

los Conceptos Estratégicos de 1991 y 1999

era una cuestión destacada.

La diferencia estará en que

a causa del entorno

de seguridad actual,

la disuasión nuclear no es tan importante

dentro de la disuasión global

porque se aplica

a amenazas muy remotas.

A consecuencia de ello, preveo que

habrá muchos menos referencias

a ella, pero es seguro que estará

y que seguirá estando incluida

nuestra postura de disuasión nuclear

en el nuevo Concepto Estratégico.

Respecto a cuál será,

para anticiparme a su pregunta,

creo que los pilares fundamentales

de nuestro planteamiento de disuasión

permanecerán, y eso implica creer

en la necesidad permanente de disuasión.

Como Alianza creemos

que la disuasión es importante,

que constituye una parte integral

de nuestra situación de seguridad.

En segundo lugar, tal y como

reafirmó recientemente el informe

del Grupo de Expertos

de Madeline Albright, seguirá existiendo

una cierta presencia nuclear

norteamericana en Europa

a causa de la importancia

del vínculo transatlántico,

como compromiso con,

por una parte,

la seguridad de Europa

y los Aliados europeos,

y, por otra,

el deseo de un tercer pilar,

es decir, el reparto de cargas

y las consultas.

Los países creen que es importante

compartir los riesgos de esa disuasión.

Algunos países mencionan

que les gustaría ver

las armas nucleares de la OTAN

fuera de su territorio.

¿Cuál es la respuesta de la OTAN?

Bueno, esa idea fue propuesta

por varios países, además de

algunos grupos de expertos, y

eso es algo que ciertamente

nosotros, como Alianza debemos analizar

y además revisar nuestro planteamiento

de disuasión nculear.

Pensamos que disuade

a nuestros posibles adversarios,

evita que se nos coaccione,

y está diseñado para que

nunca tengamos que entrar en guerra,

pero necesita ser reexaminado

dentro del nuevo entorno.

Por supuesto que hemos evaluado

el entorno de seguridad

y reducido estas cantidades

hasta un número mucho menor.

Sólo tenemos unos cientos de armas nucleares,

la bomba de gravedad B61,

como armas nucleares estadounidenses

ahora en Europa.

Se han hecho propuestas,

especialmente por parte de Alemania,

pero lo más importante sobre todo esto

es que todos lo países,

incluída Alemania,

han dicho, muy enfáticamente,

que cualquier decisión sobre retirar

las armas nucleares de cualquier país,

cualquier decisión sobre cambiar

la configuración, composición o

ubicación de esas armas

se realizará dentro de la Alianza

y se hará sobre

la base del consenso.

El tema de la defensa antimisiles

se ha discutido

especialmente dentro del contexto

del nuevo Concepto.

¿De quién nos estará defendiendo?

La defensa contra misiles forma parte

de nuestro planteamiento global de disuasión,

que yo describo

como una disuasión holística.

Una vez tengamos desplegado

un sistema potente de defensa antimisiles

eso con seguridad sembrará la duda

en la mente de nuestros adversarios

de si un ataque con misiles

conseguirá atravesarlo.

Y es de esperar que

se les quite de la cabeza

el que se puedan obtener

beneficios políticos atacándonos.

Es algo muy importante.

Complementa nuestra disuasión nuclear,

la convencional y todas

las demás capacidades.

Hay más de 30 países

desarrollando misiles balísticos.

Y muchos otros países desarrollan

defensas contra misiles balísticos.

Me gustaría mencionar que en Europa

hay ya un sistema de defensa antimisiles

y es el... creo que hay 80

interceptores alrededor de Moscú.

Nuestros colegas rusos

confían en la defensa antimisiles.

Esperamos colaborar con ellos

y ayudar a desarrollar

un sistema colaborativo.

Algunas personas, como la

Secretaria de Estado Clinton, dicen

que uno de los peligros no es

realmente el que otros países

obtengan materiales

o armamentos nucleares,

sino que actores no estatales lleguen

a hacerse con ellos.

¿Qué opina usted, y cómo se prepara

la OTAN contra esta eventualidad?

La OTAN está evaluando

cómo podemos desarrollar

capacidades de respuesta,

en primer lugar para

estructurar nuestro planteamiento

de disuasión de forma que

podamos esperar poner

en la mente de un posible adversario

el que esa no es

una forma inteligente de actuar.

Una de las formas de conseguirlo

consiste en trabajar con nuestros aliados,

con los países miembros de la Alianza,

y con otras organizaciones,

como la AIEA, para desarrollar

la capacidad de poder

atribuir la autoría de cualquier explosión

nuclear, dispositivo nuclear improvisado

o artefacto radiológico,

a un determinado lugar o país.

Así podemos seguir su pista

y responsabilizar

a cualquier país que proporcione

esos materiales a un grupo terrorista.

Desarrollamos diversas actividades

de no proliferación muy sólidas

para intentar garantizar

que no se puedan tranferir,

robar o pasar de contrabando los materiales

para dárselos a grupos terroristas,

que puedan crear por sí mismos

armas radiológicas

o algún tipo de

dispositivo explosivo improvisado.

La OTAN integra muchos países

con diferentes planteamientos nucleares.

Hemos mencionado Alemania

y sus recientes declaraciones,

y EEUU está cambiando

su posición en temas nucleares.

¿Cómo puede la OTAN combinar

todo esto y presentar una única política?

Creo que las diferencias son

sobre todo de nivel e intensidad.

Por una parte, varios países

pertenecientes a la Alianza

están comprometidos, y creen en

la importancia del desarme, el control

de armamentos y la no proliferación.

Todos los países creen

en la importancia de esos temas,

pero con diferente grado de intensidad.

Algunos ponen más énfasis que otros.

Otros ponen el énfasis en mantener

una disuasión nuclear creíble.

Todos nuestros países apoyan la idea

de mantener una disuasión creíble.

De hecho, creo que el Presidente Obama,

en su discurso de Praga del año pasado,

cuando habló de un mundo

libre de armas nucleares,

también señaló que

hasta que llegue ese día,

seguirá manteniendo

nuestra disuasión nuclear.

Y los países que han defendido

o que han adoptado la idea

de eliminar

las armas nucleares de Europa,

lo han hecho dentro del contexto

de un proceso de control de armamentos.

Por ejemplo, el proceso de trabajar

con Rusia para alcanzar un acuerdo

para eliminar todas las armas

nucleares tácticas de Europa.

Eso debería implementarse como parte

de un proceso de control de armamentos

para así mejorar nuestra seguridad,

mientras que con reducciones unilaterales

la mayoría de las naciones piensan

que su seguridad se vería perjudicada.

Por tanto, uno de los criterios

para reunir a todos consiste

en volver a la cuestión de la seguridad.

Porque de eso se trata:

seguridad, seguridad y seguridad.

Y si presenta una propuesta

o cualquier país presenta una propuesta

que se puede demostrar que

mejora nuestra seguridad,

va a conseguir

la aprobación de todos los países.

Así que ése va a ser el patrón

por el que juzgaremos las propuestas.

Creo que existe

mucho margen para el acuerdo

y que eso es justo lo que vamos

a hacer en el Concepto Estratégico.

Vamos a trabajar considerando

todas esas cuestiones y propuestas.

¿Cree que 2010 será un año clave

para las cuestiones nucleares,

considerando el acuerdo START,

la Cumbre sobre Seguridad Nuclear,

y que, aparte de esos eventos,

parece que va ser el año

en el que muchos de los países

que examinan por primera vez

la cuestión nuclear,

como Brasil, Sudáfrica, etc,

van a tomar la decisión

de si apoyan

el ordenamiento actual

o intentan hacer cambios respecto

a los que tienen y los que no.

¿Cree que durante este año estos temas

alcanzarán su punto crítico?

Creo que lo están alcanzando,

quiero decir, con el impulso

de la nueva administración de EEUU

y el compromiso del Presidente Obama

de revigorizar la agenda

en pos de un mundo

en el que las armas nucleares

sigan en retroceso

hasta que llegue el momento

en el que podamos crear las condiciones

para poder tener un mundo

libre de armas nucleares.

Eso ha entusiasmado a muchos países,

y nos ha dado a muchos la esperanza

de que podemos conseguirlo

trabajando duramente,

pero va a ser un proceso largo,

en el que tendremos que crear

unas condiciones en las que tengamos

total confianza en que

cuando digamos que en el mundo

no hay armas nucleares, sea así,

y establezcamos unas condiciones

en las que los que intenten obtenerlas

paguen un precio por ello.

Sin embargo, una de las cuestiones

que debemos plantearnos,

y que es la razón

de que vaya a llevar tanto tiempo,

es ¿cómo creamos unas condiciones

en las que no acabemos

teniendo otra guerra de superpotencias,

como ocurrió en 1945?

¿Qué clase de mundo

sin armas nucleares vamos a crear?

¿El mundo de 1914?

¿El mundo de 1939?

No queremos esa clase de mundos.

Librarnos de armas nucleares

y encontrarnos a continuación

ante una situación en la que millones

de personas pierdan la vida.

Tenemos que hacer esto

con un enfoque paso a paso.

Una cuestión final, que

probablemente sea una opinión personal,

pero me gustaría preguntarle

sobre el recorrido hacia el cero global

que el Presidente Obama, cuando

habló sobre un cero nuclear mundial,

dijo que quizás

no ocurra durante su vida.

¿Cuándo cree que será factible?

¿Es completamente alcanzable?

Y ¿cuáles son los principales obstáculos

para un cero nuclear mundial?

Ésa es una cuestión personal.

Creo que es posible

pero que va a hacer falta

una enorme cantidad de trabajo duro.

Hay un artículo que escribió

Fred Iklé en 1961, para la revista

Asuntos Exteriores, creo que se titulaba:

Tras el incumplimiento ¿Qué ocurrirá?

Esto fue antes de que existieran

los regímenes de control de armamento.

No existía el TNP, ni la Convención

sobre armas químicas o biologicas,

no existía ninguna de esas cosas.

Y lo que decía era:

Primero está

la cuestión de la verificación.

¿Qué clase de mecanismos

de verificación podemos establecer

que nos den verdadera confianza

en que no se nos esté engañando?

Porque, en un mundo sin armas nucleares,

el primero que se haga con ellas

obtendrá una enorme ventaja.

Tenemos que asegurarnos

de que eso no ocurre.

Y eso nos lleva a la segunda parte,

o a la segunda condición:

¿Cuáles son los mecanismos

en caso de incumplimiento?

¿Cómo garantizamos que

el que haga trampas tenga que pagar

un precio tan alto que

no le resulte rentable?

Desgraciadamente, nuestro historial

de cumplimiento es bastante flojo.

Y eso es algo que

nos preocupa mucho.

Un caso evidente es el de Corea del Norte.

Se ha retirado del TNP,

y ha realizado dos pruebas,

y ha disfrutado de las ventajas

de la pertenencia al TNP

sin tener que pagar

ninguno de sus costes,

y ahora ese país es

uno de nuestros peores problemas

de no proliferación, o de proliferación.

Después está el caso de Irán,

con muchas resoluciones

del Consejo de Seguridad

y aún sin ningún avance

en su resolución, o en garantizar

que no está intentando

adquirir armas nucleares.

Así que tenemos que

fomentar la confianza

en que podemos establecer

mecanismos que eviten que los países

adquieran armas nucleares,

que sirvan para eliminarlas

y para garantizar

que nunca regresen

para volver a ser un problema

para nuestra seguridad.

Y me gustaría pensar

que eso es posible,

pero, de nuevo, creo que es

poco probable que viva para verlo.

Guy Roberts, muchas gracias.

- Gracias a usted. De nada.

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