Nuevos tiempos, nuevas amenazas, nuevas respuestas

Get the Flash Player to see this player.

El mismo concepto, diferentes perspectivas: Vídeo 2

¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.

 Subtítulos: / NO

El mismo concepto, diferentes perspectivas

¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.

Las numerosas amenazas

de un mundo nuevo y globalizado

han de tenerse en cuenta

en el nuevo Concepto Estratégico.

Las amenazas son ahora

mucho más diversas que cuando

se redactó ese Tratado en 1949.

Provienen de una gran

variedad de lugares y

necesitamos instituciones

y procesos para afrontarlas.

Se trata de un campo nuevo.

Definir las nuevas amenazas.

¿Qué consideramos amenazas?

¿Cuáles deben preocuparnos?

Aunque existan muchísimas

clases de nuevas amenazas

eso no implica que la OTAN

tenga que ocuparse de todas.

No veo que haya muchas ganas

de ofrecer una lista detallada

de posibles tipos de ataque.

Creo que los Aliados lo dejarán en:

Un ataque contra uno es un ataque contra todos.

El Concepto Estratégico

no es una lista de la compra.

No tiene sentido acumular todas

las propuestas y necesidades,

pues nos dejaríamos lo fundamental.

Pero algunas de estas

nuevas amenazas

tienen efectos similares

a un ataque armado

pero sin usar

armas convencionales.

Si se utilizan ordenadores

para bloquear o destruir

infraestructuras que afectan a la vidas

de los pacientes de los hospitales,

entonces los ordenadores son un arma,

es un ataque armado mediante otros medios.

Analicemos la seguridad energética.

¿Cómo puede la OTAN aportar

seguridad en un campo tan complejo?

¿Debe siquiera planteárselo?

Si miramos un mapa,

vemos que muchos estados

limítrofes o muy cercanos

a los países de la OTAN

exportan combustibles fósiles.

Los productores de energía

quieren ganar dinero,

y los consumidores quieren

energía para su país.

En mi opinión, lo mejor es

analizar de forma sistemática

los aspectos de seguridad.

La cuestión reside en si la OTAN debe

actuar si se corta el suministro de energía

o si es más una responsabilidad

de la UE o de otras instituciones.

Incluso con la mejor de las voluntades,

las cuestiones de rendimiento

energético, seguridad energética,

oferta y demanda energética

y todo lo relacionado con ellas,

el paso a través de países con

regímenes políticos problemáticos,

todo esto es tan complicado...

son cuestiones dificilísimas.

Pero tanto los rusos como la UE

están dispuestos a abordarlas.

Podríamos preguntarnos lo

mismo sobre el cambio climático.

El problema es que en este

mundo todo es cambio climático.

Creo que debe ser el grupo de expertos que

decida: si se produce un cambio climático

tendrá consecuencias

sobre la seguridad,

que por supuesto

podemos incluir

en el tipo de misiones

previstas para la OTAN.

Hemos sido testigos de ciberataques,

por ejemplo el de Estonia.

¿Hasta qué punto debe tenerlo en cuenta

la OTAN en su nuevo Concepto Estratégico?

Deben tener su cuota correspondiente,

al igual que ocurre en los Conceptos

ya aprobados en algunos países.

Pero es evidente que los ciberataques

no pueden afrontarse sólo...

desde el punto de vista de la defensa.

Se necesita un planteamiento global.

Lo más importante es

la toma de conciencia

y las medidas de protección

de todos los implicados,

incluidos los ciudadanos normales,

para que sus ordenadores no

se conviertan en ciber-atacantes.

Entonces ¿cuál debe ser el

planteamiento global de la OTAN

ante las nuevas amenazas emergentes?

Como a la OTAN le resulta

difícil actuar contra amenazas

que llegan sin un origen claro,

podemos hacer dos cosas.

O llegamos a decidir que

no podemos ejercer represalias

porque no existe un autor al

que responsabilizar del ataque.

O decidimos ir contra el país,

la sociedad o el sistema

que ha acogido y protegido a los que

han atacado a uno de los Aliados.

Como hemos hecho en Afganistán.

Las numerosas amenazas

de un mundo nuevo y globalizado

han de tenerse en cuenta

en el nuevo Concepto Estratégico.

Las amenazas son ahora

mucho más diversas que cuando

se redactó ese Tratado en 1949.

Provienen de una gran

variedad de lugares y

necesitamos instituciones

y procesos para afrontarlas.

Se trata de un campo nuevo.

Definir las nuevas amenazas.

¿Qué consideramos amenazas?

¿Cuáles deben preocuparnos?

Aunque existan muchísimas

clases de nuevas amenazas

eso no implica que la OTAN

tenga que ocuparse de todas.

No veo que haya muchas ganas

de ofrecer una lista detallada

de posibles tipos de ataque.

Creo que los Aliados lo dejarán en:

Un ataque contra uno es un ataque contra todos.

El Concepto Estratégico

no es una lista de la compra.

No tiene sentido acumular todas

las propuestas y necesidades,

pues nos dejaríamos lo fundamental.

Pero algunas de estas

nuevas amenazas

tienen efectos similares

a un ataque armado

pero sin usar

armas convencionales.

Si se utilizan ordenadores

para bloquear o destruir

infraestructuras que afectan a la vidas

de los pacientes de los hospitales,

entonces los ordenadores son un arma,

es un ataque armado mediante otros medios.

Analicemos la seguridad energética.

¿Cómo puede la OTAN aportar

seguridad en un campo tan complejo?

¿Debe siquiera planteárselo?

Si miramos un mapa,

vemos que muchos estados

limítrofes o muy cercanos

a los países de la OTAN

exportan combustibles fósiles.

Los productores de energía

quieren ganar dinero,

y los consumidores quieren

energía para su país.

En mi opinión, lo mejor es

analizar de forma sistemática

los aspectos de seguridad.

La cuestión reside en si la OTAN debe

actuar si se corta el suministro de energía

o si es más una responsabilidad

de la UE o de otras instituciones.

Incluso con la mejor de las voluntades,

las cuestiones de rendimiento

energético, seguridad energética,

oferta y demanda energética

y todo lo relacionado con ellas,

el paso a través de países con

regímenes políticos problemáticos,

todo esto es tan complicado...

son cuestiones dificilísimas.

Pero tanto los rusos como la UE

están dispuestos a abordarlas.

Podríamos preguntarnos lo

mismo sobre el cambio climático.

El problema es que en este

mundo todo es cambio climático.

Creo que debe ser el grupo de expertos que

decida: si se produce un cambio climático

tendrá consecuencias

sobre la seguridad,

que por supuesto

podemos incluir

en el tipo de misiones

previstas para la OTAN.

Hemos sido testigos de ciberataques,

por ejemplo el de Estonia.

¿Hasta qué punto debe tenerlo en cuenta

la OTAN en su nuevo Concepto Estratégico?

Deben tener su cuota correspondiente,

al igual que ocurre en los Conceptos

ya aprobados en algunos países.

Pero es evidente que los ciberataques

no pueden afrontarse sólo...

desde el punto de vista de la defensa.

Se necesita un planteamiento global.

Lo más importante es

la toma de conciencia

y las medidas de protección

de todos los implicados,

incluidos los ciudadanos normales,

para que sus ordenadores no

se conviertan en ciber-atacantes.

Entonces ¿cuál debe ser el

planteamiento global de la OTAN

ante las nuevas amenazas emergentes?

Como a la OTAN le resulta

difícil actuar contra amenazas

que llegan sin un origen claro,

podemos hacer dos cosas.

O llegamos a decidir que

no podemos ejercer represalias

porque no existe un autor al

que responsabilizar del ataque.

O decidimos ir contra el país,

la sociedad o el sistema

que ha acogido y protegido a los que

han atacado a uno de los Aliados.

Como hemos hecho en Afganistán.

Vídeos de El mismo concepto, diferentes perspectivas:

1. Una batalla de conceptos

2. ¿El tiempo lo es todo?

3. Nuevos tiempos, nuevas amenazas, nuevas respuestas

4. ¿Cómo afecta todo esto a los militares?

Compartir:    DiggIt   MySpace   Facebook   Delicious   Permalink