Ivo Daalder, Embajador de EEUU ante la OTAN

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Opiniones y entrevistas: Vídeo 2

¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.

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Opiniones y entrevistas

¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.

Embajador Daalder, en su opinión ¿qué importancia tendrá

la formulación del Artículo 5

en la redacción del nuevo Concepto?

Es muy importante comprender lo que dice el Artículo 5.

No se trata de cambiar la redacción del Tratado.

El Tratado, con 14 artículos y 23 frases,

constituye un documento excepcional de extraordinaria claridad.

La cuestión a abordar es:

¿Qué significan las palabras escritas hace 60 años

en un mundo tan diferente?

Y una de las preguntas es:

¿Qué significa defenderse frente a un ataque armado?

¿Considerar que un ataque armado contra uno es un ataque contra todos?

Una de las cosas que aún significa

es que si uno es atacado, todos acuden en su ayuda,

como ocurrió por primera y única vez el 11 de septiembre de 2001

cuando los terroristas atacaron EEUU.

Un entorno y un escenario muy diferentes

a los que se preveían cuando se firmó el Tratado en 1949.

Esa es la cuestión, no cómo cambiar la redacción,

sino lo que ésta significa en el siglo XXI.

¿Será difícil atender las amenazas actuales, como Afganistán,

a la vez que posibles amenazas a más largo plazo,

como el cambio climático o la escasez energética?

Tenemos que dejar claro cuáles son las funciones de la OTAN.

Según el Artículo 5, debe servir para evitar y rechazar

cualquier ataque armado contra los países miembros.

El Artículo 4 establece también una importante disposición

que dice que los miembros que sientan amenazados

su seguridad, territorio o población, pueden solicitar consultas en la OTAN.

Algo que nos gustaría que le ocurriera a la OTAN

es que como organización volviera a ser el lugar al que

los miembros trasladan sus problemas de seguridad internacional

para debatir las posibles actuaciones y quizás trazar acciones conjuntas.

Pero el Artículo 5 no lo abarca todo.

Está pensado para amenazas específicas con el uso

de la fuerza militar. Se menciona un ataque armado.

Y todas las demás amenazas, que pueden ser mayores

y más graves, incluso, que un posible ataque armado,

¿podemos tratarlas y debatirlas entre los 28 miembros,

para decidir cómo abordarlas de forma colectiva

y si se puede actuar conjuntamente para hacerles frente?

Al final, en el Concepto, ¿Rusia será descrita

como un socio o como una amenaza?

Hace mucho tiempo que acordamos que Rusia no es una amenaza.

Firmamos el Acta Fundacional de 1997

que establece que no nos consideramos como enemigos.

Así que el Concepto no va a analizar

qué países nos amenazan.

El Concepto va a analizar

el entorno en el que opera actualmente la Alianza.

¿A qué retos han de enfrentarse los países miembros?

Y cómo están mejor situados los países miembros

para ocuparse de esos retos de forma amplia y previsora

para volver a dar, no sólo a los países miembros,

sino en especial a sus parlamentos y poblaciones,

una idea clara de para qué sirve la Alianza.

Cuando crecí y desperté al mundo y alguien mencionó la OTAN,

yo ya conocía su significado: la defensa contra una amenaza identificable.

Necesitamos volver a ser conscientes de para qué sirve la OTAN

en un entorno tan complejo y diferente,

pero, en cualquier caso, esta organización resulta esencial

para que los 28 países trabajen juntos para efrentarse a esos retos.

Si se entendiera mejor lo que es la OTAN,

¿podría aumentar su popularidad

y la opinión del público sobre el conflicto de Afganistán?

Creo que sí.

Si la gente entendiera la importancia de la Alianza

y de lo que intentamos hacer en Afganistán,

probablemente habría más apoyo público a esos esfuerzos.

En parte a causa de la incertidumbre estamos deliberando

intensamente para analizar cuál debería ser nuestra estrategia

para Afganistán, y cómo avanzar hacia el futuro.

Así también podemos explicar mejor al público por qué tenemos que seguir,

por qué el éxito es importante para la seguridad de los países de la OTAN.

Y lo mismo puede aplicarse a la OTAN.

La redacción de un nuevo Concepto, separado

diez años del anterior, como declaración de futuro

que legitime la OTAN ante el público, constituye un proceso importante.

El Concepto precisa que los Aliados definan

sus requisitos y compromisos,

lo que implica lógicamente un compromiso presupuestario.

Los presupuestos de defensa se ven amenazados por los recortes.

¿Es un mal momento para un nuevo Concepto Estratégico?

No tiene por qué ser así, la Alianza consiste en

un esfuerzo colectivo de 28 miembros

para afrontar los retos de todos. Es hacer más con menos.

Una de las razones por las que tenemos que hacer más cosas dentro de la Alianza

es que todos pueden invertir un poco, y el resultado conjunto es mayor.

En época de recortes financieros, con presupuestos de defensa a la baja,

debemos hacer más, en vez de menos, dentro de la OTAN.

Ese es el propósito fundamental de una alianza.

¿Se conseguirá reducir así las duplicaciones?

Debería conseguirse reducirlas. Si la gente invierte de forma multinacional,

pueden conseguir capacidades conjuntas inalcanzables en solitario,

como ocurrió con los C17 y los AWACS.

Tenemos capacidades que los países nunca podrían comprar por sí solos.

Y ahora forman parte de ellas.

En eso consiste la Alianza. De hacer más con menos.

Ahí está el valor del dinero. Por eso los ministros de Defensa,

en vez de intentar recortar la financiación y el gasto dentro de la OTAN

deben tratar de maximizar las inversiones a través de la organización.

¿Cree que esto conducirá a una mejora de la cooperación

con otras organizaciones internacionales, como las NU o la UE?

Es absolutamente esencial para las Naciones... para la OTAN

entender y establecer claramente en este Concepto

que en este mundo ya no es posible que una sola organización

o un solo país se ocupe de los retos que afrontamos.

Y una de las formas de maximizar nuestra influencia internacional

consiste en cooperar con otras organizaciones,

sean regionales, como la UE y la Unión Africana,

o globales, como las NU. Ahí está el futuro de la Alianza.

En las asociaciones con otras organizaciones, otros países

y otras partes del mundo.

¿Qué le parece que se esté debatiendo públicamente el Concepto?

El resultado final será una mayor unidad entre los Aliados

pero el debate ¿no pondrá en evidencia las divisiones?

Se trata de diferencias en la Alianza, y dentro de los países.

En eso consiste la democracia. Hablamos sobre ellas,

las debatimos, e intentamos llegar a un resultado

que satisfaga a la mayoría. En eso consiste la democracia.

No podemos esconder nuestras diferencias.

Exponiéndolas podemos encontrar nuevas formas

de trabajar conjuntamente y avanzar,

y podemos hallar el valor de lo que nos une,

que es mayor que el de las cosas que nos separan.

Nuestros valores e intereses de seguridad comunes,

nuestra necesidad de trabajar juntos, porque solos fracasaremos.

¿El Concepto Estratégico incluirá alguna parte

en la que se analicen los procesos internos de la OTAN,

como, por ejemplo, la toma de decisiones?

Así lo espero, por supuesto.

Esta organización está muy necesitada de reformas.

Tiene que adaptarse a un mundo cambiante mediante adaptaciones específicas.

Si tienes 400 comités para dirigir un Consejo, tienes un problema.

La reforma integral y la reevaluación

de la forma de trabajar de la organización en un mundo diferente,

en el que la necesidad de decisiones ágiles y rápidas,

basadas en análisis de calidad, constituye una prioridad,

deben formar parte de lo que hacemos.

No podemos seguir como siempre, hemos de trabajar de una forma

que fomente los objetivos y funciones de esta Alianza.

En lo referente a las amenazas, muchas provienen de actores no estatales,

y la OTAN es una alianza de estados.

¿Es éste el momento en el que la Alianza va a adaptarse

a esta nueva situación con amenazas más asimétricas?

Las amenazas son mucho más diversas que cuando se redactó el Tratado en 1949.

Provienen de una gran variedad de lugares y

necesitamos instituciones y procesos para afrontarlas.

Creo que nos hemos adaptado bien a ese respecto.

Identificamos adecuadamente las amenazas. Sabemos cómo

tratarlas más eficazmente y, lo más importante,

decidimos hacerlo conjuntamente, no cada uno por su cuenta.

Así maximizamos nuestro efecto al afrontar esas amenazas.

Pero tenemos que analizar el efecto de lo que ocurre actualmente

sobre la seguridad de los miembros.

¿Cómo pueden afrontar los miembros esas amenazas con más eficacia?

¿Es tan importante clarificar lo que no hace la OTAN

como lo que hace, en el próximo Concepto Estratégico?

No soy partidario de explicar lo que no hacemos

sino en dejar claro lo que hacemos.

Cada miembro decidirá en cada caso

si hay que emprender alguna acción. Es una organización por consenso.

Los 28 miembros tendrán que ponerse de acuerdo, y podrán

hacer todo lo que los 28 decidan hacer.

La última pregunta, que le estoy haciendo a todo el mundo:

Si tuviera que señalar una sola cuestión fundamental

a abordar en el nuevo Concepto, ¿cuál sería?

¿Cómo es la OTAN un actor efectivo en un mundo globalizado?

Vivimos en un mundo de amenazas, retos y oportunidades globales.

Y somos una alianza regional dentro del área del Atlántico Norte.

¿Cómo actúa eficazmente un actor regional en un mundo globalizado?

Ese es el reto que afrontamos.

Como países individuales y como Alianza.

Embajador Daalder, muchas gracias. - Gracias a usted.

Embajador Daalder, en su opinión ¿qué importancia tendrá

la formulación del Artículo 5

en la redacción del nuevo Concepto?

Es muy importante comprender lo que dice el Artículo 5.

No se trata de cambiar la redacción del Tratado.

El Tratado, con 14 artículos y 23 frases,

constituye un documento excepcional de extraordinaria claridad.

La cuestión a abordar es:

¿Qué significan las palabras escritas hace 60 años

en un mundo tan diferente?

Y una de las preguntas es:

¿Qué significa defenderse frente a un ataque armado?

¿Considerar que un ataque armado contra uno es un ataque contra todos?

Una de las cosas que aún significa

es que si uno es atacado, todos acuden en su ayuda,

como ocurrió por primera y única vez el 11 de septiembre de 2001

cuando los terroristas atacaron EEUU.

Un entorno y un escenario muy diferentes

a los que se preveían cuando se firmó el Tratado en 1949.

Esa es la cuestión, no cómo cambiar la redacción,

sino lo que ésta significa en el siglo XXI.

¿Será difícil atender las amenazas actuales, como Afganistán,

a la vez que posibles amenazas a más largo plazo,

como el cambio climático o la escasez energética?

Tenemos que dejar claro cuáles son las funciones de la OTAN.

Según el Artículo 5, debe servir para evitar y rechazar

cualquier ataque armado contra los países miembros.

El Artículo 4 establece también una importante disposición

que dice que los miembros que sientan amenazados

su seguridad, territorio o población, pueden solicitar consultas en la OTAN.

Algo que nos gustaría que le ocurriera a la OTAN

es que como organización volviera a ser el lugar al que

los miembros trasladan sus problemas de seguridad internacional

para debatir las posibles actuaciones y quizás trazar acciones conjuntas.

Pero el Artículo 5 no lo abarca todo.

Está pensado para amenazas específicas con el uso

de la fuerza militar. Se menciona un ataque armado.

Y todas las demás amenazas, que pueden ser mayores

y más graves, incluso, que un posible ataque armado,

¿podemos tratarlas y debatirlas entre los 28 miembros,

para decidir cómo abordarlas de forma colectiva

y si se puede actuar conjuntamente para hacerles frente?

Al final, en el Concepto, ¿Rusia será descrita

como un socio o como una amenaza?

Hace mucho tiempo que acordamos que Rusia no es una amenaza.

Firmamos el Acta Fundacional de 1997

que establece que no nos consideramos como enemigos.

Así que el Concepto no va a analizar

qué países nos amenazan.

El Concepto va a analizar

el entorno en el que opera actualmente la Alianza.

¿A qué retos han de enfrentarse los países miembros?

Y cómo están mejor situados los países miembros

para ocuparse de esos retos de forma amplia y previsora

para volver a dar, no sólo a los países miembros,

sino en especial a sus parlamentos y poblaciones,

una idea clara de para qué sirve la Alianza.

Cuando crecí y desperté al mundo y alguien mencionó la OTAN,

yo ya conocía su significado: la defensa contra una amenaza identificable.

Necesitamos volver a ser conscientes de para qué sirve la OTAN

en un entorno tan complejo y diferente,

pero, en cualquier caso, esta organización resulta esencial

para que los 28 países trabajen juntos para efrentarse a esos retos.

Si se entendiera mejor lo que es la OTAN,

¿podría aumentar su popularidad

y la opinión del público sobre el conflicto de Afganistán?

Creo que sí.

Si la gente entendiera la importancia de la Alianza

y de lo que intentamos hacer en Afganistán,

probablemente habría más apoyo público a esos esfuerzos.

En parte a causa de la incertidumbre estamos deliberando

intensamente para analizar cuál debería ser nuestra estrategia

para Afganistán, y cómo avanzar hacia el futuro.

Así también podemos explicar mejor al público por qué tenemos que seguir,

por qué el éxito es importante para la seguridad de los países de la OTAN.

Y lo mismo puede aplicarse a la OTAN.

La redacción de un nuevo Concepto, separado

diez años del anterior, como declaración de futuro

que legitime la OTAN ante el público, constituye un proceso importante.

El Concepto precisa que los Aliados definan

sus requisitos y compromisos,

lo que implica lógicamente un compromiso presupuestario.

Los presupuestos de defensa se ven amenazados por los recortes.

¿Es un mal momento para un nuevo Concepto Estratégico?

No tiene por qué ser así, la Alianza consiste en

un esfuerzo colectivo de 28 miembros

para afrontar los retos de todos. Es hacer más con menos.

Una de las razones por las que tenemos que hacer más cosas dentro de la Alianza

es que todos pueden invertir un poco, y el resultado conjunto es mayor.

En época de recortes financieros, con presupuestos de defensa a la baja,

debemos hacer más, en vez de menos, dentro de la OTAN.

Ese es el propósito fundamental de una alianza.

¿Se conseguirá reducir así las duplicaciones?

Debería conseguirse reducirlas. Si la gente invierte de forma multinacional,

pueden conseguir capacidades conjuntas inalcanzables en solitario,

como ocurrió con los C17 y los AWACS.

Tenemos capacidades que los países nunca podrían comprar por sí solos.

Y ahora forman parte de ellas.

En eso consiste la Alianza. De hacer más con menos.

Ahí está el valor del dinero. Por eso los ministros de Defensa,

en vez de intentar recortar la financiación y el gasto dentro de la OTAN

deben tratar de maximizar las inversiones a través de la organización.

¿Cree que esto conducirá a una mejora de la cooperación

con otras organizaciones internacionales, como las NU o la UE?

Es absolutamente esencial para las Naciones... para la OTAN

entender y establecer claramente en este Concepto

que en este mundo ya no es posible que una sola organización

o un solo país se ocupe de los retos que afrontamos.

Y una de las formas de maximizar nuestra influencia internacional

consiste en cooperar con otras organizaciones,

sean regionales, como la UE y la Unión Africana,

o globales, como las NU. Ahí está el futuro de la Alianza.

En las asociaciones con otras organizaciones, otros países

y otras partes del mundo.

¿Qué le parece que se esté debatiendo públicamente el Concepto?

El resultado final será una mayor unidad entre los Aliados

pero el debate ¿no pondrá en evidencia las divisiones?

Se trata de diferencias en la Alianza, y dentro de los países.

En eso consiste la democracia. Hablamos sobre ellas,

las debatimos, e intentamos llegar a un resultado

que satisfaga a la mayoría. En eso consiste la democracia.

No podemos esconder nuestras diferencias.

Exponiéndolas podemos encontrar nuevas formas

de trabajar conjuntamente y avanzar,

y podemos hallar el valor de lo que nos une,

que es mayor que el de las cosas que nos separan.

Nuestros valores e intereses de seguridad comunes,

nuestra necesidad de trabajar juntos, porque solos fracasaremos.

¿El Concepto Estratégico incluirá alguna parte

en la que se analicen los procesos internos de la OTAN,

como, por ejemplo, la toma de decisiones?

Así lo espero, por supuesto.

Esta organización está muy necesitada de reformas.

Tiene que adaptarse a un mundo cambiante mediante adaptaciones específicas.

Si tienes 400 comités para dirigir un Consejo, tienes un problema.

La reforma integral y la reevaluación

de la forma de trabajar de la organización en un mundo diferente,

en el que la necesidad de decisiones ágiles y rápidas,

basadas en análisis de calidad, constituye una prioridad,

deben formar parte de lo que hacemos.

No podemos seguir como siempre, hemos de trabajar de una forma

que fomente los objetivos y funciones de esta Alianza.

En lo referente a las amenazas, muchas provienen de actores no estatales,

y la OTAN es una alianza de estados.

¿Es éste el momento en el que la Alianza va a adaptarse

a esta nueva situación con amenazas más asimétricas?

Las amenazas son mucho más diversas que cuando se redactó el Tratado en 1949.

Provienen de una gran variedad de lugares y

necesitamos instituciones y procesos para afrontarlas.

Creo que nos hemos adaptado bien a ese respecto.

Identificamos adecuadamente las amenazas. Sabemos cómo

tratarlas más eficazmente y, lo más importante,

decidimos hacerlo conjuntamente, no cada uno por su cuenta.

Así maximizamos nuestro efecto al afrontar esas amenazas.

Pero tenemos que analizar el efecto de lo que ocurre actualmente

sobre la seguridad de los miembros.

¿Cómo pueden afrontar los miembros esas amenazas con más eficacia?

¿Es tan importante clarificar lo que no hace la OTAN

como lo que hace, en el próximo Concepto Estratégico?

No soy partidario de explicar lo que no hacemos

sino en dejar claro lo que hacemos.

Cada miembro decidirá en cada caso

si hay que emprender alguna acción. Es una organización por consenso.

Los 28 miembros tendrán que ponerse de acuerdo, y podrán

hacer todo lo que los 28 decidan hacer.

La última pregunta, que le estoy haciendo a todo el mundo:

Si tuviera que señalar una sola cuestión fundamental

a abordar en el nuevo Concepto, ¿cuál sería?

¿Cómo es la OTAN un actor efectivo en un mundo globalizado?

Vivimos en un mundo de amenazas, retos y oportunidades globales.

Y somos una alianza regional dentro del área del Atlántico Norte.

¿Cómo actúa eficazmente un actor regional en un mundo globalizado?

Ese es el reto que afrontamos.

Como países individuales y como Alianza.

Embajador Daalder, muchas gracias. - Gracias a usted.

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