Revista de la OTAN 2009
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¿Cómo debe cambiar la OTAN? (1ª y 2ª Partes)
En el próximo número ¿Cómo debe cambiar la OTAN? (2ª Parte)
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La Revista de la OTAN se publica en español unas dos semanas después que en inglés a causa de la traducción.
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¿Cómo debe cambiar la OTAN? (1ª y 2ª Partes)
En esta segunda parte de la Revista de la OTAN, dedicada a analizar cómo debe cambiar la Alianza, se estudia la importancia de saber transmitir el mensaje y se compara el nuevo Concepto Estratégico con el anterior de hace ya diez años. Se han mantenido los vídeos de la primera parte, que explicaban lo que la OTAN podía -y debía- hacer en el campo de la seguridad internacional desde la perspectiva de diversos políticos, diplomáticos y líderes de opinión.

Solos, fracasaremos

La Revista de la OTAN analiza la importancia del trabajo conjunto de la Alianza con otras organizaciones internacionales para dar una respuesta verdaderamente global a algunos de los principales retos surgidos en el siglo XXI.

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Transmitir el mensaje
El nuevo Concepto Estratégico no sólo implica cambiar la OTAN, sino también la percepción que existe de la Alianza, y para ello hará falta mejorar la comunicación. En esta sección se exponen algunos de los retos a abordar y lo que se está haciendo para superarlos.
Transmitir el mensaje: Vídeo 1 - El nuevo Concepto Estratégico no sólo implica cambiar la OTAN, sino también la percepción que existe de la Alianza, y para ello hará falta mejorar la comunicación. En esta sección se exponen algunos de los retos a abordar y lo que se está haciendo para superarlos.
Transmitir el mensaje: Vídeo 2 - El nuevo Concepto Estratégico no sólo implica cambiar la OTAN, sino también la percepción que existe de la Alianza, y para ello hará falta mejorar la comunicación. En esta sección se exponen algunos de los retos a abordar y lo que se está haciendo para superarlos.
Qué ha cambiado desde 1999
Han pasado diez años desde el último Concepto Estratégico. ¿Qué factores influyeron en la elaboración de la versión de 1999, y en qué se diferenciaban de los actuales?
Qué ha cambiado desde 1999 - Vídeo 1: Han pasado diez años desde el último Concepto Estratégico. ¿Qué factores influyeron en la elaboración de la versión de 1999, y en qué se diferenciaban de los actuales? Este vídeo ofrece un resumen de los puntos principales.
Qué ha cambiado desde 1999 - Vídeo 2: Han pasado diez años desde el último Concepto Estratégico. ¿Qué factores influyeron en la elaboración de la versión de 1999, y en qué se diferenciaban de los actuales?
El mismo concepto, diferentes perspectivas
¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.
El mismo concepto, diferentes perspectivas: Vídeo 1 ¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.
El mismo concepto, diferentes perspectivas: Vídeo 1 - ¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.
El mismo concepto, diferentes perspectivas: Vídeo 2 - ¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.
El mismo concepto, diferentes perspectivas: Vídeo 4 - ¿Cómo afectará el marco temporal del nuevo Concepto Estratégico a sus resultados? ¿Será capaz de afrontar las amenazas de los próximos decenios? ¿Cómo cambiará la forma en la que colaboran las organizaciones internacionales? Y ¿cómo afectarán estos cambios a los hombres y mujeres de uniforme? En esta sección se analizan en detalle todas estas cuestiones.
La importancia del nuevo concepto de la OTAN
Los principales cambios en el Concepto Estratégico deben referirse según unos a lo que hace la OTAN, y según otros a cómo lo hace – especialmente en lo relativo al trabajo interno de la organización. Vamos presentar las diferentes prioridades.
La importancia del nuevo concepto de la OTAN - Vídeo 1. Los principales cambios en el Concepto Estratégico deben referirse según unos a lo que hace la OTAN, y según otros a cómo lo hace – especialmente en lo relativo al trabajo interno de la organización. Vamos presentar las diferentes prioridades.
La importancia del nuevo concepto de la OTAN - Los principales cambios en el Concepto Estratégico deben referirse según unos a lo que hace la OTAN, y según otros a cómo lo hace – especialmente en lo relativo al trabajo interno de la organización. Vamos a presentar las diferentes prioridades.
Opiniones y entrevistas
¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.
Opiniones y entrevistas - Vídeo 1: ¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.
Opiniones y entrevistas - Vídeo 2: ¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.
Opiniones y entrevistas - Vídeo 1: ¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.
Opiniones y entrevistas - Vídeo 2: ¿Qué piensan los participantes en la elaboración del nuevo Concepto Estratégico? ¿Hasta dónde podrá extenderse? En esta sección ofrecemos entrevistas con algunos de los principales implicados.

En esta segunda parte del número de la Revista de la OTAN dedicado a analizar el nuevo Concepto Estratégico vamos a examinar la importancia de saber transmitir a la opinión pública el mensaje del cambio de la Alianza y a volver la vista hacia 1999, cuando se elaboró el anterior Concepto Estratégico.

Se han producido muchos cambios en estos diez años. En 1999 el término de moda era "efecto 2000". El 11-S era sólo una fecha en el calendario, y Afganistán estaba gobernado por los talibanes. Nos hallábamos inmersos en uno de los últimos grandes conflictos europeos, la limpieza étnica en Kosovo y la misión de la OTAN en la región para evitar un desastre humanitario.

El anterior Concepto Estratégico se redactó cuando Google era aún una novedad y faltaban años para que nacieran Youtube, Facebook y Twitter, en una Internet todavía en la era de la Web 1.0. Por eso en la sección "Transmitir el mensaje" se trata la forma en la que actualmente se puede -y debe- dar a conocer a mucha más gente el nuevo Concepto Estratégico.

En este número se han incluido también nuevas entrevistas, como las del Embajador de EEUU ante la OTAN, Ivo Daalder, el Almirante James Stavridir y el que fuera Presidente del Comité Militar durante la redacción del Concepto Estratégico de 1999, General Klaus Naumann. Cada uno de ellos aporta su particular punto de vista sobre el actual ejercicio de elaboración de un nuevo Concepto Estratégico.

A fin de cuentas, cambiar el Concepto Estratégico implica adaptar la Alianza a su nuevo entorno. Hace poco leí una cita que se corresponde perfectamente con la situación actual de la OTAN: "No habrá cambio si esperamos a otra persona o a otro momento. Nosotros mismos somos lo que estábamos esperando. Somos el cambio que buscamos".

La persona que pronunció estas palabras puede desempeñar un papel importante en todo este proceso, pues se trataba de un Senador estadounidense llamado Barack Obama.

Paul King

NATOs new Strategic Concept

Ahora que la OTAN analiza su papel futuro,

un aspecto importante es su colaboración con otros.

¿Puede resolver todos los problemas mundiales? Creo que no.

Primero, no es su misión,

y, segundo, no somos tan poderosos.

Creo que para la OTAN es imprescindible entender,

y dejar claramente establecido en este Concepto Estratégico,

que vivimos en un mundo en el que ninguna organización

o país puede afrontar los retos en solitario. Solos fracasaremos.

La cooperación con socios variará según cada situación concreta.

La OTAN no es la única organización.

Es un pilar básico de la seguridad, internacional y nacional.

En ese tipo de actividades, nadie puede reemplazarla.

Por otra parte, en muchas cuestiones de ámbito global

la OTAN es uno más de los muchos actores.

No se puede dar un respuesta binaria:

Esto es para la OTAN y esto no.

Creo que en ciertos casos la OTAN debería llevar la batuta,

e incluso actuar en solitario para afrontar la amenaza.

En otros, la OTAN puede ayudar aunque no se vea involucrada.

Pero probablemente exista un grupo intermedio mayoritario,

y la OTAN debe trabajar con, y no sólo para, otras organizaciones.

Si la OTAN fuera una subcontrata de todas esas instituciones

se podría reconvertir la sede de la OTAN

en un centro de servicios en la India

en el que una voz agradable contestara por teléfono diciendo:

Gracias por llamar a 1-800-OTAN. Para operaciones de transporte aéreo, pulse 1.

Para operaciones de estabilización, pulse 2. Ese no es el trabajo de la OTAN.

El grado de colaboración con algunas organizaciones, como la UE,

no ha sido el óptimo deseable.

Si no se mejoran esos vínculos, las consecuencias serán graves.

Si, por ejemplo, la OTAN y la UE no coordinan sus actuaciones

en Afganistán, morirá gente.

Y los que mueran serán franceses, alemanes,

norteamericanos, polacos o canadienses.

No podemos seguir permitiéndonos esos concursos de popularidad

que han impedido durante años una cooperación más eficiente.

No existe explicación, ni excusa, para el grado actual de cooperación

entre la OTAN y la UE, por ejemplo. Compartimos los mismos valores.

Es imprescindible un cooperación estrecha entre ambas instituciones

para organizar los esfuerzos civiles y militares en Afganistán.

Pero es más fácil de decir que de hacer.

Y la cooperación no tiene por qué limitarse a la ya existente.

Los países no miembros pueden jugar un papel importante.

La OTAN actual es una institución global,

pero no es el policía global o el gendarme mundial.

El que su papel sea global no significa que lo sean su miembros.

Sus intereses son globales, y también deben serlo sus horizontes.

Por eso la OTAN necesita socios.

No es la primera vez que se pide ampliar las asociaciones.

Un solo dedo tiene poca fuerza,

pero cuando se juntan cinco dedos en un puño,

se obtiene un eficaz instrumento defensivo.

Todos nosotros estamos dispuestos, según cambien

las condiciones, a convertir ese puño en una mano abierta.

Pero las asociaciones que afrontan poblemas globales

podrían provocar cambios en las grandes relaciones.

Si se trabaja con verdadero empeño,

los rusos deberían y podrían pedir el ingreso en la OTAN,

aunque no se llamase Organización del Tratado del Atlántico Norte,

sino Organización de Seguridad del Pacífico y Atlántico, o lo que sea.

Pero debemos intentarlo en vista de las dificultades,

peligros y catástrofes que se avecinan

en Oriente Medio, Afganistán, Irán, Corea del Norte, etc.

Trabajar juntos en esos temas, con matices,

cada uno buscando su beneficio, pero en colaboración.

Creo que sin asociaciones

algunos problemas no tienen solución

Las asociaciones han demostrado su importancia en Afganistán.

La OTAN tendrá que desarrollarlas para los grandes retos del futuro.

La OTAN tiene muchísimos socios globales:

países como Australia o Nueva Zelanda, que piensan como nosotros

y luchan codo con codo a nuestro lado en Afganistán.

Así que la OTAN necesita, y desarrolla con gran eficacia,

una red de asociaciones.

La cooperación con distintas entidades

y con países que no pertenecen a la OTAN,

será en el mundo del futuro

aún más importante de lo que era hace veinte años.

Una de las formas de maximizar nuestra influencia

en temas internacionales es cooperar con organizaciones

regionales, como la UE o la Unión Africana,

o globales, como las NU. Ahí está el futuro de la Alianza.

Ahora que la OTAN analiza su papel futuro,

un aspecto importante es su colaboración con otros.

¿Puede resolver todos los problemas mundiales? Creo que no.

Primero, no es su misión,

y, segundo, no somos tan poderosos.

Creo que para la OTAN es imprescindible entender,

y dejar claramente establecido en este Concepto Estratégico,

que vivimos en un mundo en el que ninguna organización

o país puede afrontar los retos en solitario. Solos fracasaremos.

La cooperación con socios variará según cada situación concreta.

La OTAN no es la única organización.

Es un pilar básico de la seguridad, internacional y nacional.

En ese tipo de actividades, nadie puede reemplazarla.

Por otra parte, en muchas cuestiones de ámbito global

la OTAN es uno más de los muchos actores.

No se puede dar un respuesta binaria:

Esto es para la OTAN y esto no.

Creo que en ciertos casos la OTAN debería llevar la batuta,

e incluso actuar en solitario para afrontar la amenaza.

En otros, la OTAN puede ayudar aunque no se vea involucrada.

Pero probablemente exista un grupo intermedio mayoritario,

y la OTAN debe trabajar con, y no sólo para, otras organizaciones.

Si la OTAN fuera una subcontrata de todas esas instituciones

se podría reconvertir la sede de la OTAN

en un centro de servicios en la India

en el que una voz agradable contestara por teléfono diciendo:

Gracias por llamar a 1-800-OTAN. Para operaciones de transporte aéreo, pulse 1.

Para operaciones de estabilización, pulse 2. Ese no es el trabajo de la OTAN.

El grado de colaboración con algunas organizaciones, como la UE,

no ha sido el óptimo deseable.

Si no se mejoran esos vínculos, las consecuencias serán graves.

Si, por ejemplo, la OTAN y la UE no coordinan sus actuaciones

en Afganistán, morirá gente.

Y los que mueran serán franceses, alemanes,

norteamericanos, polacos o canadienses.

No podemos seguir permitiéndonos esos concursos de popularidad

que han impedido durante años una cooperación más eficiente.

No existe explicación, ni excusa, para el grado actual de cooperación

entre la OTAN y la UE, por ejemplo. Compartimos los mismos valores.

Es imprescindible un cooperación estrecha entre ambas instituciones

para organizar los esfuerzos civiles y militares en Afganistán.

Pero es más fácil de decir que de hacer.

Y la cooperación no tiene por qué limitarse a la ya existente.

Los países no miembros pueden jugar un papel importante.

La OTAN actual es una institución global,

pero no es el policía global o el gendarme mundial.

El que su papel sea global no significa que lo sean su miembros.

Sus intereses son globales, y también deben serlo sus horizontes.

Por eso la OTAN necesita socios.

No es la primera vez que se pide ampliar las asociaciones.

Un solo dedo tiene poca fuerza,

pero cuando se juntan cinco dedos en un puño,

se obtiene un eficaz instrumento defensivo.

Todos nosotros estamos dispuestos, según cambien

las condiciones, a convertir ese puño en una mano abierta.

Pero las asociaciones que afrontan poblemas globales

podrían provocar cambios en las grandes relaciones.

Si se trabaja con verdadero empeño,

los rusos deberían y podrían pedir el ingreso en la OTAN,

aunque no se llamase Organización del Tratado del Atlántico Norte,

sino Organización de Seguridad del Pacífico y Atlántico, o lo que sea.

Pero debemos intentarlo en vista de las dificultades,

peligros y catástrofes que se avecinan

en Oriente Medio, Afganistán, Irán, Corea del Norte, etc.

Trabajar juntos en esos temas, con matices,

cada uno buscando su beneficio, pero en colaboración.

Creo que sin asociaciones

algunos problemas no tienen solución

Las asociaciones han demostrado su importancia en Afganistán.

La OTAN tendrá que desarrollarlas para los grandes retos del futuro.

La OTAN tiene muchísimos socios globales:

países como Australia o Nueva Zelanda, que piensan como nosotros

y luchan codo con codo a nuestro lado en Afganistán.

Así que la OTAN necesita, y desarrolla con gran eficacia,

una red de asociaciones.

La cooperación con distintas entidades

y con países que no pertenecen a la OTAN,

será en el mundo del futuro

aún más importante de lo que era hace veinte años.

Una de las formas de maximizar nuestra influencia

en temas internacionales es cooperar con organizaciones

regionales, como la UE o la Unión Africana,

o globales, como las NU. Ahí está el futuro de la Alianza.