Introducción. y despedida
Este número de la Revista de la OTAN, titulado La invocación del Artículo 5, cinco años después, analiza el significado y consecuencias que tuvo la decisión que adoptó la OTAN el 12 de septiembre de 2001 de invocar la cláusula de defensa colectiva por primera vez en su historia. También será el último número que dirija. Para cuando se publique, estaré de permiso por excedencia en Sarajevo (Bosnia-Herzegovina) trabajando como responsable de comunicación de la Oficina del Alto Representante. Con este traslado a Sarajevo mi carrera acabará de recorrer un círculo completo, pues pasé buena parte de la década de los noventa trabajando en la antigua Yugoslavia o escribiendo sobre lo que allí ocurría. De hecho, decidí incorporarme a la OTAN porque creía en la Alianza precisamente por lo que ésta había conseguido en la antigua Yugoslavia, y en especial en Bosnia-Herzegovina.

La Revista de la OTAN es una institución única, y ha sido un placer y un privilegio dirigirla. Es única porque a pesar de ser publicada por la OTAN, su razón de ser es la de constituir un foro de debate. A ello se debe la amplia gama de puntos de vista que tienen cabida en sus páginas. Cuando el entonces Secretario General Paul-Henri Spaak fundó la Revista de la OTAN, en 1959, lo hizo porque creía en el poder de las ideas, la importancia del debate para la toma de decisiones y los beneficios de los análisis críticos. Casi medio siglo después, el entorno de seguridad euroatlántico ha cambiado hasta resultar prácticamente irreconocible. Pero la necesidad de ideas frescas, debate abierto e investigaciones de calidad es ahora mayor que nunca. De ahí la permanente relevancia de la Revista de la OTAN y su importancia para la Alianza.

Mis seis años en la Revista de la OTAN han coincidido con un periodo extraordinario dentro de la historia de la Alianza. Entre los acontecimientos que sobresalen citaría los problemas y tribulaciones por el mantenimiento de la paz en la antigua República Yugoslava de Macedonia*, la invocación del Artículo 5, la transformación de la Alianza tras el 11-S, la segunda ronda de ampliación tras el final de la guerra fría, las discrepancias sobre Iraq, y la posterior implicación de la OTAN fuera del área euroatlántica. Además, el ritmo del cambio se acelera constantemente. Para abordar esas y otras muchas cuestiones, el equipo de la revisa y yo mismo hemos intentado en todo momento cumplir la misión declarada de la Revista de la OTAN: contribuir a un debate constructivo sobre cuestiones atlánticas.

En el primero de los cuatro artículos dedicados al tema central de este número Sebestyén L. v. Gorka, del Instituto para la Transición a la Democracia y la Seguridad Internacional de Budapest, analiza la importancia de la innovación del Artículo 5. Edgar Buckley, ex Secretario de Planes de Defensa y Operaciones de la OTAN, nos cuenta el modo en el que la Alianza llegó a invocar el Artículo 5 el 12 de septiembre de 2001. Tomas Valasek, del Instituto para la Seguridad Mundial de Bruselas, estudia cómo han ido cambiando las actitudes respecto a la defensa colectiva dentro de la OTAN. Y el autor Stanley R. Sloan analiza el debate sobre el Artículo 5 que dominó las negociaciones del Tratado de Washington.

En el debate, Rafael L. Bardají, de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales de Madrid, y Daniel Keohane, del Centro para la Reforma Europea de Londres, discuten sobre si la seguridad interior debe ser una misión fundamental para la OTAN. En la entrevista, Hikmet Çetin, Máximo Representante Civil de la OTAN para Afganistán, evalúa los retos que afronta la Fuerza Internacional de Apoyo a la Seguridad dirigida por la OTAN al ampliar sus operaciones al sur de Afganistán. El Capitán Keith J. Allred del Cuerpo Jurídico de la Marina de Estados Unidos analiza la política de la OTAN contra el tráfico de seres humanos. Y Stephan De Spiegeleire y Rem Korteweg, del Centro Clingendael para Estudios Estratégicos de La Haya, pasan revista a una variedad de escenarios para el futuro de la Alianza.
...Subir...

* Turquía reconoce a la República de Macedonia por su nombre constitucional.