Ir a Página de Inicio de la OTAN
Ir a Página de Inicio de la Revista de la OTAN
      Número actual: otoño 2003 Números anteriores  |  Idioma
Ir a Página de Inicio de la OTAN
 Índice
 Introducción
 Sumario
 Debate
 Entrevista
 Reseña
 bibliográfica
 Especial
 Temas militares
 Colaboraciones
 Enlaces
 Próximo número
Ir a Página de Inicio de la Revista de la OTAN Escribir al Director/Suscripciones Versión para imprimir

Enviar este artículo a un amigo

Debate
¿Debe hacer la Unión Europea todo lo que puede hacer la OTAN?
      Fraser Cameron            VERSUS           Andrew Moravcsik


Fraser Cameron es jefe de estudios del Centro de Política Europea de Bruselas.


Andrew Moravcsik es profesor y director del Programa de la Unión Europea del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Harvard.

            SI

NO            

Querido Andy,

Algunos analistas - tú entre ellos - promueven un nuevo pacto trasatlántico que se podría describir de forma simplificada diciendo que EEUU cocinará los platos mientras que la UE los lavará. Esta nouvelle cuisine puede resultar tentadora a corto plazo, pero a largo plazo significaría un perjuicio para las relaciones trasatlánticas. Europa tiene que ocuparse de su propia seguridad y desempeñar un papel más importante en la seguridad global y regional - junto a Estados Unidos siempre que sea posible.

Seguramente recordarás que la Unión Europea siempre tuvo una faceta de seguridad. Los padres fundadores eligieron el carbón y el acero como cimientos para su experimento de integración, pero el impulso que subyacía bajo esa integración era la búsqueda de la paz y seguridad, primero en Europa y después en el resto del mundo. El fracaso de los planes para una comunidad europea de defensa en 1954 provocó que el tema de la defensa no se incluyera en la agenda de la integración durante toda la guerra fría. Pero el derrumbamiento del comunismo en 1989 provocó un profundo cambio en el escenario geopolítico europeo y en Maastricht abrió la puerta a un nuevo debate sobre la defensa.

Con el Tratado de Maastricht nació también la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) de la Unión Europea. Aunque el momento de emprender su andadura no podía haber sido peor elegido, con las guerras de desmembración de la ex Yugoslavia poniendo en evidencia la debilidad y divisiones de los europeos, lo cierto es que poco a poco la Unión Europea comenzó a actuar de forma conjunta. Se acordaron las denominadas "tareas de Petersberg", que incluían acciones de mantenimiento y de imposición de la paz. Se crearon nuevas instituciones, como el Alto Representante para la PESC (actualmente Javier Solana) y un Comité Político y de Seguridad (similar al Consejo del Atlántico Norte de la OTAN) que proporcionara directrices en esta área. Francia y el Reino Unido impulsaron el acuerdo para que la Unión Europea creara una Fuerza de Reacción Rápida e hiciera frente a algunas de las carencias de capacidades detectadas durante la crisis de Kosovo.

Últimamente la Unión Europea, a pesar de las divisiones internas debidas a Irak, ha emprendido tres misiones de mantenimiento de la paz en Bosnia-Herzegovina, la ex República Yugoslava de Macedonia* y el Congo. Hay otras en la lista de espera. Miles de guardianes de la paz europeos están desplegados en los Balcanes, Afganistán y otros muchos lugares. La Unión Europea ha acordado directrices políticas sobre las armas de destrucción masiva y su proliferación, y Javier Solana ha redactado un nuevo borrador sobre doctrina en materia de política de seguridad.

Así que en menos de diez años la Unión Europea ha recorrido ya un largo camino en lo referente a la seguridad. Entonces ¿qué es lo que viene ahora? Existen dos puntos de vista: el que podríamos llamar "de Blair" que parte de la evidencia de que Estados Unidos tiene tal predominio en el mundo actual que la única esperanza de Europa de mantener su influencia pasa por comportarse como un aliado leal, aunque eso provoque una oleada de críticas en la opinión pública; y el que podríamos llamar "de Chirac" que opina que la Unión Europea y Estados Unidos no comparten la misma visión del mundo y que por lo tanto Europa debe perseguir sus propias metas y desarrollar sus propias capacidades globales.

La ayuda al desarrollo o una política sagaz son tan importantes como las bombas inteligentes

No tengo ninguna duda de que a largo plazo Europa tiene que adoptar el planteamiento "de Chirac". ¿Por qué? Primero porque es cierto que la Unión Europa y Estados Unidos tienen puntos de vista divergentes sobre el mundo: sobre cómo afrontar el terrorismo, sobre los "estados delincuentes" como Irán, sobre el conflicto árabe-israelí, sobre el apoyo a regímenes multilaterales, y sobre otros muchos otros temas. En segundo lugar porque las tropas norteamericanas llevan más de 50 años en Europa. Nadie sabe cuándo volverán a casa, pero algún día tendrán que hacerlo, así que lo más prudente es empezar a hacer planes para que cuando eso ocurra Europa pueda asumir una mayor responsabilidad sobre su propia seguridad y la de sus vecinos. En tercer lugar, porque la Unión Europea interviene como actor a nivel mundial en muchas áreas, así que necesita desarrollar unas capacidades militares mejores para poder desempeñar un papel más efectivo.

¿Qué significa esto para el futuro de la OTAN? La Alianza ha estado intentando reinventarse a sí misma desde la desaparición de la Unión Soviética. Al pensar en la OTAN, ampliada a 26 miembros el año que viene, no puedo evitar recordar el sketch del "loro muerto"de los Monty Python. Me imagino a los nuevos miembros preguntándose si no han invertido en una organización ya muerta. Resulta evidente que la OTAN no luchará nunca más. Después de la experiencia del Pentágono en Kosovo la idea de dirigir otra campaña mediante un comité de 26 países ni se plantea siquiera, y además es poco probable que Washington cambie su nueva doctrina de que "la misión determina la coalición". La OTAN no va a desparecer de la noche a la mañana, pero lo más probable es que vaya languideciendo por carecer de un verdadero elemento de unión y de las herramientas adecuadas para afrontar las amenazas de seguridad actuales.

Fíjate que he dicho que la Unión Europea debe mejorar sus capacidades. Y dada la escasa voluntad política existente para gastar mayores recursos en defensa, hará falta aumentar la eficacia del gasto optimizando las compras y compartiendo equipamientos e instalaciones. En ocasiones habrá que adoptar decisiones difíciles. Por ejemplo, ¿para qué necesitan una fuerza aérea países como la República Checa o Dinamarca? En mi opinión los Ministros de Economía tendrán el mismo grado de influencia - o quizás más - que los de Defensa o Exteriores cuando se decida que Europa debe caminar en esa dirección. Y un último punto en la cuestión de las capacidades: no está demostrado que invertir en equipos de alta tecnología sea el mejor modo de emplear los dólares o euros de los impuestos. La ayuda al desarrollo o una política sagaz son tan importantes como las bombas inteligentes.

Por eso la Unión Europea no puede dejar de desarrollar todas sus capacidades al respecto. Aunque nunca llegue a tener la proyección de fuerzas que tiene EEUU; tampoco le resultará necesario. Pero el futuro reside en la Unión Europea, no en la OTAN.

Atentamente,
...Subir...
Fraser


Querido Fraser,

En la actualidad prácticamente todos estamos de acuerdo en que Europa debería esforzarse en racionalizar sus adquisiciones de material bélico y desarrollar mayores capacidades para el mantenimiento de la paz. La verdadera cuestión estriba en si la Unión Europea debería desarrollar, además de su potencial para mantenimiento e imposición de la paz y para misiones de policía, unas capacidades de combate similares a las utilizadas por la OTAN en Kosovo y por Estados Unidos en Afganistán. Tu respuesta es que sí. "No tengo ninguna duda de que a largo plazo Europa... tiene que perseguir sus propias metas y desarrollar sus propias capacidades globales", según lo que denominas punto de vista "de Chirac". Y ¿para qué? Para separar a Europa de los Estados Unidos. Dices que la OTAN está muerta y que Norteamérica actúa en solitario frente al terrorismo y los Estados delincuentes, y que al final acabará abandonando a Europa. Y si la Unión Europea no desarrolla "toda la gama de capacidades" se verá obligada a adoptar el que llamas punto de vista "de Blair", consistente en que "la única esperanza europea de mantener su influencia pasa por comportarse como un aliado leal, aunque eso provoque una oleada de críticas en la opinión pública."

No estoy de acuerdo, por cinco motivos:

1    El conflicto trasatlántico representa la excepción, no la regla. Por supuesto que Irak supone un problema, pero los gobiernos de la OTAN apoyaron unánimemente las acciones en Kosovo, Afganistán y otra docena de crisis de la posguerra fría surgidas tras la Guerra del Golfo. La OTAN ha resultado de gran ayuda en muchas de esas crisis "fuera de su área", así como en la reintegración de Europa Oriental en el continente. Los objetivos de los europeos y los norteamericanos en Oriente Medio son similares. Decir que la OTAN está muerta equivaldría a arrojar al niño por el desagüe junto al agua sucia.

2    No se va a producir una remilitarización a nivel europeo. Tú mismo reconoces que los europeos no van a invertir más en defensa, así que menos todavía van a duplicar su gasto militar como haría falta para una capacidad de proyección de fuerzas similar a la norteamericana (incluso sólo a nivel regional). Un uso más eficaz del gasto actual solamente conseguirá resultados bastante moderados: quizás una fuerza de reacción rápida modesta aunque bien equipada, pero seguro que no una fuerza integrada como la que EEUU utilizó en Kosovo o Afganistán - sin mencionar siquiera la de Irak.

3    El ejército europeo no tiene ningún propósito definido. Un ejército de la UE sería un instrumento en busca de una misión. Mantienes que aliarse con EEUU - la táctica de Blair - no cambiará la política norteamericana, y que por eso Europa necesita un ejército (cosa en la que no estoy de acuerdo, como vas a ver). Un euroejército tampoco va a cambiar la política norteamericana. ¿Acaso un euroejército hubiera disuadido a EEUU de intervenir en Irak? No parece probable. Una intervención "preventiva" europea para evitar una actuación norteamericana o que colaborase con enemigos de EEUU resulta inimaginable. O quizás el objetivo sea reducir el nivel de confianza en las garantías de seguridad estadounidenses. Si fuera así, una menor dependencia quizás pudiera inclinar hacia el bloque franco-alemán el voto en las Naciones Unidas de unos pocos países de Europa Oriental, pero también supondría dar a los neoconservadores carta blanca unilateral para desplegar las fuerzas estadounidenses allá donde lo estimen conveniente. Cabría también la posibilidad de que el propósito de ese futuro euroejército fuese enfrentarse al "próximo Kosovo". En ese caso los europeos están pensando en un tipo de guerra que pertenece al pasado. Los Balcanes ya han sido pacificados, así que el "próximo Kosovo" se producirá en escenarios remotos como Chechenia, Irán, Cachemira, Argelia y el Congo. ¿De verdad piensan los europeos que intervenir militarmente en sitios como esos - y no como guardianes de la paz sino como tropas de combate, y sin el respaldo ni la tecnología de EEUU - sería una estrategia rentable?

Un ejército de la UE sería un instrumento en busca de una misión.

4    La remilitarización se enfrentaría a posturas políticas profundamente arraigadas en Europa. Los gobiernos de la UE argumentaron de forma muy convincente que la política norteamericana de respuesta al terrorismo en Irak, esencialmente militar, resultaba inadecuada y corta de miras. Los intelectuales europeos escribieron críticas feroces contra el concepto anacrónicamente unidimensional de potencia internacional mantenido por Robert Kagan - que las superpotencias militares son marcianos fuertes mientras que todos los demás son débiles venusianos. Las objeciones europeas respecto a Irán resultan totalmente razonables - y por eso también las comparten en EEUU conservadores moderados como James Baker y Brent Scowcroft, así como muchos demócratas - y están impregnadas de un admirable idealismo europeo sobre la necesidad de un uso más efectivo de instrumentos de política exterior no militares por parte de los gobiernos occidentales. Pero ahora que Washington ha ignorado las peticiones europeas y enviado a los marines, los europeos dicen: "También nosotros queremos un ejército". Desde luego, Kagan debería estar muy contento de haber logrado convertir a todo un continente.

5    Existe otra opción mejor. Europa tiene más - y mejores - alternativas que las dos que mencionas: remilitarización o silencio sumiso. La mejor de ellas es la de invertir en potenciales civiles y de baja intensidad. Hoy en día Europa es una "superpotencia silenciosa" cuya influencia sobre la paz y la guerra es similar - e incluso quizás mayor - que la de Estados Unidos. Europa posee y proporciona en mucho mayor grado que EEUU oportunidades comerciales, ayuda internacional, guardianes de la paz, supervisión internacional y legitimidad internacional. Y por motivos internos aparentemente irresolubles Norteamérica nunca ha podido manejar con eficacia este tipo de herramientas. Durante la década pasada Europa ha utilizado todos estos instrumentos para ayudar a democratizar y pacificar hasta 25 países de su parte oriental, un récord que el poderío militar norteamericano no ha podido igualar. Convenientemente desplegados, los instrumentos civiles y militares de baja intensidad podrían también tener un efecto mucho mayor a nivel mundial. El capital político y financiero de Europa estaría mucho mejor empleado si se utilizara desarrollar ese tipo de capacidades. Tanto Europa como Estados Unidos, Occidente e incluso el mundo entero funcionarían mejor si cada orilla del Atlántico se dedicara a hacer aquello que sabe hacer mejor. La consigna debería ser complementariedad y ventaja comparativa, en vez de conflicto y competencia.

La guerra de Irak demuestra la importancia de todo lo dicho. Para los norteamericanos la lección a extraer de los últimos tres meses es que resulta más complicado hacer la paz que ganar la guerra, y que Estados Unidos depende completamente de Europa en lo que respecta a capacidades civiles y militares de baja intensidad. La guerra y la reconstrucción mantienen ocupados a un tercio de los ejércitos de EEUU y supondrán un coste de cientos de miles de millones de dólares y cientos de bajas. Y aún así pueden acabar en fracaso. Los europeos - humillados e ignorados en el periodo previo a la guerra - se han mostrado comprensiblemente renuentes a desplegar allí sus recursos, a diferencia de lo que ocurrió durante la primera Guerra del Golfo y Kosovo.

El resultado ha sido un cambio de rumbo político. Si Estados Unidos espera ayuda en la etapa posterior al conflicto debe implicar a las instituciones multilaterales, apurar todas las alternativas antes de emprender la acción militar y desarrollar disposiciones para la posguerra antes de lanzarse a intervenir. Por eso está actuando con tanta prudencia frente a Irán y Siria, e intenta que las Naciones Unidas participen en las crisis de Irak y Corea del Norte. Dentro de este marco general la OTAN sobresale como uno de los diversos foros multilaterales con un prometedor futuro para organizar las operaciones de mantenimiento de la paz y desarrollar unos principios comunes que rijan las intervenciones en el futuro. La cuestión en la actualidad es si los europeos tienen voluntad y capacidad suficientes para intervenir constructivamente en este desarrollo. Pero intentar detener dicho proceso de reconciliación renunciando a la OTAN y creando un ejército de la UE, tal y como propones, resultaría una trágica victoria de la política de gestos frente a la del pragmatismo.

Atentamente,
...Subir...
Andy


Querido Andy,

Te recuerdo que el tema a debate es la Unión Europea y la OTAN, no la Unión Europea y Estados Unidos. Yo no he propuesto que la UE desarrolle un ejército. La misma OTAN no tiene ejército. Tampoco propongo que la UE se transforme en un contrapeso frente a EEUU, sino que adquiera las capacidades necesarias para una "potente intervención" como se planteaba en el documento estratégico de Solana. Y lo que mantengo no es que Estados Unidos deba abandonar Europa, sino que la Unión Europea tiene que desarrollar unas capacidades de defensa más potentes, entre otros motivos para prepararse para el día en que EEUU decida volver a casa. No digo que la OTAN esté muerta sino que el Pentágono, después de Kosovo y del 11 de septiembre la ha declarado muerta a consecuencia de la nueva doctrina norteamericana de que "la misión define la coalición".

Pareces muy satisfecho de que se mantenga este status quo a pesar de los grandes cambios geopolíticos de los últimos años. De acuerdo, podemos dejar que Europa se dedique a lavar los platos sucios que vaya dejando EEUU, pero pienso que esa es la mejor receta para un desastre seguro. La Unión Europea y Estados Unidos deben implicarse en una evaluación conjunta de las amenazas a la seguridad y cuando decidan llevar a cabo una intervención - preferiblemente con mandato de la Naciones Unidas - las dos partes deben participar en todas las fases de la operación. Esto significa que la UE tiene que desarrollar más capacidades de alta intensidad. Tenemos que trabajar en pos de una nueva asociación trasatlántica que no se base en la OTAN sino en una relación revisada entre la UE y EEUU y que incluya todas las facetas de la seguridad. No es algo para completar mañana mismo, pero sí un objetivo a medio plazo.

¿Qué tiene la OTAN que todavía le falta a la Unión Europea? En primer lugar la garantía de defensa mutua, que en mi opinión debería constituir una parte fundamental del Tratado de la UE. Ya sé que se está discutiendo un artículo de este tipo en el borrador del nuevo Tratado de la Unión pero en él la cuestión se deja a la voluntad de las partes, sin que exista ninguna obligación. En segundo lugar, le faltan sus propias estructuras de mando, como quedó claro en la intervención del Congo, cuando se descubrió que la OTAN no tenía ninguna clase de planes para una intervención de ese tipo en África.

La Unión Europea y Estados Unidos deben implicarse en una evaluación conjunta de las amenazas a la seguridad

¿Por qué razón unas mejores capacidades de defensa de la UE tienen que provocar conflictos y competencia con Estados Unidos? Washington ha predicado durante mucho tiempo que la UE tenía que esforzarse más, así que el que esta última vaya a recibir la responsabilidad de la OTAN en Bosnia-Herzegovina el año que viene debería de ser motivo de alegría y satisfacción para todos.

Por último, no veo que exista ningún tipo de apoyo político en ninguna de las dos orillas del Atlántico para una intervención militar en cualquiera de los lugares que has mencionado: Irán, Chechenia, Cachemira, etc.

Atentamente,
...Subir...
Fraser


Querido Fraser,

Me alegra ver que estás moderando tu posición. Ahora opinas que la OTAN tiene importancia en vez de estar "muerta" (o "declarada" muerta) como decías al principio. Estados Unidos mantendrá sus actividades militares en y con Europa en vez de abandonar el continente. La evaluación de las amenazas para EEUU (y por tanto la OTAN) y la UE debe realizarse conjuntamente en vez de ser motivo de divergencia. La Unión Europea solamente necesita un pacto de defensa mutua y algunas capacidades de mando en vez de "toda la gama" de capacidades "globales". En las operaciones deben participar tanto EEUU como Europa. Y ninguno de los puntos anteriores se conseguirá en el corto plazo ("no para completar mañana mismo").

Pero incluso esta segunda - y más conciliadora - opinión, con la que coincido en gran parte, presenta algunos aspectos preocupantes.

Tanto Europa como Estados Unidos, Occidente e incluso el mundo entero funcionarían mejor si cada orilla del Atlántico se dedicara a hacer aquello que sabe hacer mejor

En primer lugar, tenemos que ser realistas. Sería maravilloso que la UE y EEUU "participaran en todas las fases de la operación" como propones. Todos podríamos cocinar y lavar los platos - e incluso decidir el menú - en un hogar trasatlántico feliz. Pero en las alianzas, al igual que en los matrimonios, las cosas casi nunca funcionan así. ¿Por qué? Porque en el mundo real la capacidad financiera, los resultados del gasto anterior, los procedimientos institucionales interiores y los valores políticos suponen restricciones políticas. Kagan tiene razón en lo de que cada una de las partes se ha especializado y todos se sienten a gusto con la opción que han elegido. Los socios deben especializarse, con más razón cuando cocinar o lavar los platos cuesta 100.000 millones de dólares.

En segundo lugar, me temo que los europeos van a invertir poco capital económico y político en una pequeña fuerza militar para conflictos de alta intensidad que (como tú mismo admites) los norteamericanos ni necesitan ni quieren y que (según se desprende de tu silencio) tiene pocos, o ningún, posible escenario de uso. Una faceta militar para la UE resultaría de gran ayuda para una política de "autocomplacencia" - a todo el mundo le gustaría ser el "Ministro de Asuntos Exteriores de la UE" contando con una fuerza militar multilateral - pero pondría en peligro la única ventaja competitiva real que posee la UE: su potencial civil. Incluso los pequeños avances en las tareas civiles más difíciles - estrechar los lazos con Turquía, desarrollar la flexibilidad actual de la UE sobre la cuestión palestino-israelí, crear una fuerza multinacional con capacidad coercitiva para la inspección de armas de destrucción masiva, o reducir los subsidios agrarios - resultarían mucho más útiles para la causa de la paz y la seguridad.

En tercer lugar, la OTAN aporta un valioso instrumento para organizar la cooperación trasatlántica - más flexible y atractivo para EEUU de lo que sería la UE. Hace tan sólo cuatro años la OTAN desempeñó un papel protagonista en la tarea de implicar a Estados Unidos en Kosovo. Si la Unión Europea pasase a asumir este tipo de tareas, o simplemente exigiera que le fueran asignadas - incluso sin contar con las capacidades utilizadas en Kosovo, que según tus planes nunca llegará a poseer - le daría a los responsables políticos de EEUU la excusa perfecta para evitar cualquier implicación. Si dejamos de lado a la OTAN, al final tendremos que volver a inventarla.

En cuarto y ultimo lugar, por favor deja ya esa metáfora corrosiva y engañosa de "los que cocinan" y "los que limpian". La relación que estoy proponiendo les daría a los europeos igualdad en cuanto a iniciativa y contribución. En el peor de los casos los europeos podrían utilizar sus recursos y potencial civiles para conseguir una mayor iniciativa en cuanto a medidas de prevención de crisis, con las que se evitaría que tuviera que producirse una intervención militar. Si por ejemplo se hubiera desplegado una importante fuerza de inspección europea y de las Naciones Unidas seis meses antes de la guerra de Irak se hubiera hecho mucho más para contener a Estados Unidos que lo que hubieran conseguido diez batallones de tropas de combate de la UE.

Y lo que es más importante, Estados Unidos se está dando cuenta de que es más difícil hacer la paz que hacer la guerra, y de su enorme dependencia respecto al superior potencial civil europeo - en comercio, ayuda, supervisión, legitimidad multilateral y capacidades de mantenimiento de la paz - tanto para la prevención de crisis antes del conflicto bélico como para la reconstrucción de la posguerra. Y esto tendrá importantes repercusiones en las decisiones sobre la paz y la guerra. La mayoría de los norteamericanos (quizás incluso dentro de la administración Bush) han llegado a la conclusión de que los cocineros y los limpiadores tienen que diseñar el menú conjuntamente antes de ponerse a trabajar, o si no nadie lavará los platos después. Las consultas previas al conflicto - que tú y yo consideramos tan necesarias - es más probable que se produzcan si Europa se centra en su punto fuerte - el potencial civil - que constituye también la mayor dependencia de EEUU, y si los debates militares pueden encauzarse a través de la OTAN, una organización en la que se encuentran a gusto hasta los conservadores norteamericanos.

Por ultimo, desde el punto de vista local de la integración europea el reforzar el potencial civil - en el que la Unión Europea tiene una autoridad indiscutida - supondría un mayor impulso para que la UE asumiera un papel protagonista en las relaciones trasatlánticas, un objetivo al cual has consagrado tu carrera profesional y que también a mí me gustaría llegar a ver cumplido.

Atentamente,
...Subir...
Andy


Querido Andy,

Me parece que lo que en realidad estamos discutiendo son los plazos de tiempo. Yo no digo que la Unión Europea deba desarrollar toda la gama de capacidades para mañana mismo, sino que debe hacerlo a medio plazo. Parece que muchos observadores - sobre todo norteamericanos - no alcanzan a comprender las importantes ambiciones políticas que impulsan el proceso de integración. La mayoría de los estadounidenses menospreciaron en su día el mercado único y el euro, y ahora hacen lo mismo con las ambiciones miliares de la UE. Ésta necesita desarrollar este tipo de capacidades por varios motivos: para desempeñar un papel en la escena mundial en consonancia con su poderío económico; para poder cuidar de sus propios intereses cuando Estados Unidos (o la OTAN) no quieran verse implicados; y porque le saldrá más rentable a largo plazo. Y no es cierto que Estados Unidos se oponga a estos cambios, sino todo lo contrario: los ha recibido con agrado en las últimas cumbres.

El desarrollo de una capacidades militares más potentes no tiene por qué hacerse a costa de la experiencia ya adquirida en el campo civil, en el que estamos de acuerdo sobre la superioridad de la UE. Y lo que yo sostengo es que Estados Unidos también tiene que potenciar su frente civil porque en este campo se encuentra la clave para la resolución de muchas disputas a largo plazo. Pero la Unión Europea debe ser también capaz de impedir atrocidades como el bombardeo de Dubrovnik, de cortar de raíz los nuevos genocidios que amenazan con producirse en algunos Estados africanos y de respaldar su diplomacia frente a gente como Slobodan Milosevic mediante una capacidad militar más creíble. Y una fuerza militar potente de la UE podría desempeñar un papel fundamental en la supervisión de un acuerdo de paz en Oriente Medio.

Sería un error pensar que con el nuevo status quo que propones iba a haber "igualdad en cuanto a iniciativa y contribución ". Para los norteamericanos - o por lo menos para los que ahora gobiernan - la igualdad solamente puede provenir de una mayor contribución militar. El status quo que pareces estar promoviendo haría que Europa estuviera siempre a remolque de Estados Unidos. Y en vista de la creciente desaprobación respecto a la política exterior norteamericana que se ha extendido por el continente de una forma sin precedentes, actuar de esa manera resultaría inaceptable para la gran mayoría de los europeos.

Necesitamos una Alianza Atlántica distinta, en la que la Unión Europea y Estados Unidos aporten de forma más equilibrada los recursos necesarios

Por supuesto que para Estados Unidos la OTAN representa una opción mucho más atractiva pues le ha permitido llevar siempre la voz cantante. Pero los tiempos han cambiado y ahora necesitamos una Alianza Atlántica distinta, en la que la Unión Europea y Estados Unidos aporten de forma más equilibrada los recursos civiles y militares necesarios. Éste es el mejor cimiento para una verdadera asociación.

Atentamente,
...Subir...
Fraser


Querido Fraser,

A lo largo de este intercambio de opiniones he intentado en todo momento aportar una dosis de realismo - una toma de conciencia pragmática de las limitaciones financieras y políticas. ¿De verdad va a comprometer la Unión Europea el personal, el dinero y la tecnología para conseguir unas capacidades como las empleadas en Kosovo? ¿Hay alguna probabilidad de que haya todavía escenarios en los que puedan desplegarse estas capacidades ahora que los Balcanes están pacificados, o ha sido ésta la última guerra de la Unión Europea? ¿Podría ser la mejor alternativa institucional para la actuación conjunta frente unas relaciones directas UE-EEUU? ¿De verdad respetarán los norteamericanos a los europeos - como pareces indicar en tu última contestación - solamente porque tengan un ejército? ¿O no es acaso posible que ante la remilitarización europea los norteamericanos tiendan a caer en la indiferencia - si los europeos tienen éxito - o en el desdén - si fracasan - e incluso se cumpla el pronóstico de una retirada de las tropas estadounidenses? ¿Acaso un mayor desarrollo del "potencial civil" que constituye la ventaja comparativa de la Unión Europea y una carencia de EEUU no aumentaría la influencia de Europa? Y podría continuar así por bastante tiempo.

No has tratado ni una sola de estas cuestiones. Lo que me preocupa es que con tanta facilidad des preferencia a lo simbólico sobre lo concreto y real. Un análisis político que no considera las limitaciones financieras y políticas resulta en el mejor de los casos demasiado teórico, y en el peor sirve de estímulo para los esfuerzos pueblerinos de promover objetivos vacuos para conseguir ventajas políticas a corto plazo.

Los europeos podrían utilizar sus recursos y potencial civiles para conseguir una mayor iniciativa en cuanto a medidas de prevención de crisis

¿Cuáles son esos objetivos puramente simbólicos? En tú última carta sugieres que la principal motivación para los europeos - y la verdadera causa de sus diferencias respecto a los norteamericanos - es su conciencia de lo que denominas "las importantes ambiciones políticas que impulsan el proceso de integración". Dicho de otro modo, la formación de una fuerza europea - sin tener en cuenta si resulta práctica y rentable - constituye un fin en sí mismo que se justifica porque promueve la integración europea. Se trata de una aspiración bastante corriente entre los altos funcionarios - actuales y del pasado - de la UE, como ocurre en tu caso.

No me cabe la menor duda de que la Unión Europea puede construir algo que se pueda calificar de ejército, igual que tampoco dudé nunca - a pesar de que pretendas etiquetar a todos los norteamericanos de euro escépticos - que pudiera conseguir el mercado único o la unión monetaria. Lo que sí dudo es que militarizar la Unión Europa sea una política razonable - buena para Europa, para Occidente y, sobre todo, para los ciudadanos de países como Irak. Yo soy escéptico del mismo modo que los analistas más objetivos se muestran ahora escépticos sobre las bondades del sistema monetario de la UE - un verdadero logro, pero lastrado por rigidez y el centralismo - para la política macroeconómica europea.

Ese es el punto crucial en el que discrepamos. Yo creo que la relación trasatlántica solamente prosperará si los esfuerzos pragmáticos para conseguir logros concretos se imponen sobre los prejuicios ideológicos respecto a los procedimientos - unilateralismo a toda costa para algunos norteamericanos, multilateralismo por encima de todo para algunos europeos. Tengo confianza en que Estados Unidos esté evolucionando hacia un mayor pragmatismo. Los responsables políticos que tienen que realizar grandes inversiones tienden a aprender muy deprisa. La pérdida de cientos de vidas y cientos de miles de millones de dólares - sin que se vea todavía el final del túnel - está resultando una lección de humildad incluso para los neoconservadores más fanáticos. De ahí proviene el asombroso cambio que se está produciendo tanto en el tono del discurso político como en la opinión pública de EEUU.

La cuestión esencial no estriba en si Estados Unidos va a aprender algo de su experiencia en Irak, sino en si los europeos - que han invertido muy poco en dinero y vidas humanas, no se sienten amenazados por ningún peligro inminente y cuya opinión pública se muestra más preocupada por los métodos que por los resultados en la gestión de los asuntos mundiales - van a aprender algo. Una lección que no deberían echar en saco roto consiste en que la política de gestos y símbolos - como sería una fuerza militar para la "autocomplacencia" europea - no constituye el mejor modo de afrontar los importantes desafíos mundiales en el siglo XXI.

Atentamente,
...Subir...
Andy