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Anton Tus se convirtió en el primer Embajador de Croacia en la OTAN, después de que Croacia se uniera a la Asociación para la Paz, en mayo de 2000. Militar profesional, fue Jefe de la Fuerza Aérea yugoslava hasta que dimitió en junio de 1991. En septiembre de 1991 se convirtió en el primer Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Croacia, creándolas de la nada y dirigiendo la defensa de Croacia durante la guerra de 1991-92. General retirado de cinco estrellas, espera conducir a Croacia hasta la OTAN.
¿Por qué aspira Croacia a integrarse en la OTAN?
Para Croacia la integración en la OTAN constituye un interés primordial porque sólo ella puede ofrecerle a mi país el máximo nivel de seguridad, independencia, integridad territorial e identidad como nación y como Estado. Debe resaltarse que, hace diez años, el que Croacia fuera miembro de las Naciones Unidas y de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa no nos sirvió para protegernos de la agresión y la guerra. Además, hoy en día la OTAN es la organización clave para la seguridad y defensa de la zona euroatlántica y, junto con Rusia y los otros Socios, constituye la base para la seguridad en el hemisferio norte. Ser miembro de la OTAN puede también acelerar el proceso de reformas democráticas y económicas en Croacia y, de esa forma, ayudar a mi país a entrar en la Unión Europea. La alternativa a ser miembro de la OTAN significaría menos seguridad, un aumento de los gastos de defensa, la ausencia de aliados y un mayor aislamiento.
¿Qué puede ofrecer Croacia a la Alianza?
Una Croacia estable y democrática puede contribuir
a la estabilidad de su entorno regional y de toda la Europa
del Suroriental. Geográficamente mi país
une Europa Central con el Mediterráneo y con la
Europa Occidental y Suroriental. Para la OTAN eso representa
mejores comunicaciones entre el centro y su extremo sur,
y el acceso directo por tierra, mar y aire a las tres
misiones de la OTAN en la antigua Yugoslavia. Croacia
puede desempeñar un papel importante en la estabilización
y desarrollo de Bosnia-Herzegovina, y contribuir al control
de sus fronteras orientales, bastante inestables, y a
la campaña antiterrorista. Nuestra considerable
experiencia sobre los aspectos militares y no militares
de la guerra puede resultar útil en la preparación
de unidades especiales y equipamientos para las diversas
funciones militares y no militares. Quiero hacer especial
hincapié en que Croacia aportaría a la OTAN
sus múltiples valores y facetas nacionales.
¿Cómo se ha beneficiado Croacia de la Asociación para la Paz?
Croacia se unió a la Asociación para
la Paz en mayo de 2000, justo cuatro meses después
de que una coalición de partidos democráticos
alcanzara el poder tras las elecciones. Este hecho supuso
para la OTAN un reconocimiento de los cambios y progresos
democráticos que estaban produciéndose en
Croacia. Desde entonces, nos hemos beneficiado de un fuerte
apoyo político y moral de los miembros de la OTAN
y de la Unión Europea. Mi país está
preparando e implementando importantes cambios constitucionales,
nuevas leyes y reformas cruciales para fortalecer nuestro
sistema parlamentario y desarrollar una economía
de mercado. Croacia entró ya en la Organización
Mundial del Trabajo y comenzó el proceso de estabilización
y asociación con la Unión Europea. También
inauguró su misión ante la OTAN en febrero
de 2001, lo que, junto con el alto grado de cumplimiento
de nuestros Objetivos de la Asociación, nos permitió
entrar en mayo de 2001 en una fase de intenso diálogo
sobre asuntos relacionados con la integración.
Croacia aprovechó esta fase para aprobar leyes
que permiten una importante reforma militar y de la defensa.
La OTAN comprobó nuestra determinación de
llegar a ser uno de sus miembros y de nuestra intención
de recuperar las oportunidades perdidas de convertirnos
en un país estable, democrático y próspero.
Ser socio de la Asociación para la Paz le permitió
a Croacia ser invitada, en mayo de este año, a
entrar en el Plan de Acción para la Adhesión
(MAP), del cual presentará su primer programa anual
en septiembre.
¿Qué significado tiene para Croacia la incorporación al Plan de Acción para la Adhesión?
Al incorporarse al MAP, Croacia se ha convertido en un candidato oficial a la integración en la OTAN, lo que conlleva muchas obligaciones, incluyendo ciclos de planificación anuales y la puesta en práctica de muchos proyectos y acciones en todas las áreas del Estado y la sociedad, no solamente en lo relacionado con la defensa. Por medio del MAP pretendemos reorganizar nuestras fuerzas armadas, lo que incluye su posterior profesionalización y modernización para conseguir la compatibilidad e interoperatividad necesarias con los estándares de la OTAN. Con los beneficios aportados por varios ciclos anuales del MAP, Croacia podría alcanzar los estándares y valores necesarios para entrar en la OTAN. Tenemos grandes esperanzas de que nuestro país sea invitado a integrarse en la Alianza en la cumbre posterior a la de Praga.
En lo relativo a la seguridad, ¿cuáles son los retos más importantes a los que debe enfrentarse Croacia?
Al igual que el resto de los países europeos,
Croacia se enfrenta a los retos de seguridad generales
derivados del triángulo que forman los Balcanes,
Oriente Medio y el Cáucaso y el Mediterráneo
Meridional, incluyendo los conflictos, la interrupción
las fuentes de energía, el desarrollo del terrorismo
y la emigración masiva. Croacia se enfrenta también
a sus problemas de seguridad específicos, que proceden
de sus fronteras orientales. Además del terrorismo,
el crimen organizado y la emigración masiva, el
nacionalismo y fundamentalismo extremistas pueden resurgir
de nuevo. A medida que se estabilicen los Balcanes y la
democracia empiece a arraigar, será menos probable
el retorno de la guerra. En consecuencia, el terrorismo
y los problemas sociales internos, unidos a la alta tasa
de desempleo y al escaso crecimiento de la economía
son, en la actualidad, los mayores retos en temas de seguridad.
¿Cuáles son los obstáculos para la reforma militar?
La finalidad de la reforma militar es hacer frente a las necesidades de seguridad de un país, a un precio económicamente abordable. Lo ideal sería la creación de unas fuerzas armadas reducidas, altamente cualificadas, móviles, técnicamente bien equipadas y capaces, preparadas para realizar una variada gama de misiones. Para conseguirlo será necesario reestructurar y modernizar técnicamente a las fuerzas armadas actuales. El mayor obstáculo para la rápida implementación de las reformas necesarias lo constituye la insuficiencia de los recursos financieros requeridos. El segundo problema consiste en despedir a unas 10.000 personas en un momento en que la tasa de desempleo es muy elevada. Y también se produce un problema moral, dado que esas personas son, en su mayor parte, las que defendieron a Croacia durante la guerra. Probablemente, lo conseguiremos mediante la reducción gradual de nuestras fuerzas armadas y la financiación y ayuda técnica exteriores. La oposición política inicial a las reformas se ha desvanecido tras los cambios constitucionales y una nueva ley sobre la defensa y las fuerzas armadas.
¿Hasta qué punto está convencido de que durante las operaciones Flash y Storm, de 1995, no se cometieron crímenes de guerra?
En todos los conflictos se producen sufrimientos humanos y la destrucción de propiedades y bienes culturales. Solamente una minuciosa investigación puede determinar si hubo crímenes de guerra y si determinados incidentes particulares fueron crímenes de guerra, crímenes ordinarios o accidentes causados por fallos técnicos o humanos. Cuando ciudadanos desarmados, prisioneros de guerra, heridos, periodistas, personal sanitario y representantes de la Cruz Roja son asesinados deliberadamente durante un enfrentamiento bélico pero no durante los combates, se trata claramente de crímenes de guerra. Cuando ocurren esos hechos, deben investigarse y perseguir a los culpables. La mayor parte de civiles y edificios civiles en el lado serbio que fueron atacados durante aquellas operaciones lo fueron porque el personal civil y el militar estaban juntos y los edificios se usaron con fines militares. En estas circunstancias la culpabilidad recae sobre quien situó a aquellos ciudadanos en lo que eran, claramente, objetivos militares. Una característica de este tipo de operaciones es el aumento del número de crímenes comunes cometidos por saqueadores y, en ocasiones, por personas desplazadas que regresan a sus casas quemadas y ciudades destruidas. Se trata de algo bastante difícil de controlar durante los combates.
¿Qué importancia tienen los juicios sobre crímenes de guerra para la reconstrucción posbélica en Europa Suroriental, y continuará Croacia cooperando Tribunal Internacional para Crímenes de Guerra, en La Haya?
La desintegración de la Federación Yugoslava multinacional era inevitable. En aquellos momentos, a principios de los noventa, los defensores del nacionalismo serbio decidieron aprovechar ese acontecimiento para llevar a cabo su viejo sueño de crear una Gran Serbia con todos los serbios viviendo en el mismo país, lo que requería la anexión de la mayor parte de Bosnia-Herzegovina, así como de un tercio de Croacia. En esas circunstancias, estos objetivos solamente podían conseguirse mediante la guerra. Por eso, en 1991, Serbia y Montenegro, junto con el ejército yugoslavo, iniciaron una guerra agresiva y el conflicto más brutal de los producidos en Europa a finales del siglo XX. Sin embargo, el proyecto fracasó, como ocurrió con la misma noción de una "Gran Serbia" y con los demás nacionalismos agresivos, en las últimas etapas de la guerra. La persecución de los criminales de guerra constituye un paso importante para el establecimiento de una justicia auténtica y eficaz. Cada víctima de cada crimen tiene nombre y apellidos, al igual que las personas que cometieron dichos crímenes. La culpabilidad colectiva no existe. Un pueblo entero no es responsable de los actos criminales cometidos por los de su raza. Por eso creo que, con el tiempo, se podrán establecer mejores relaciones entre los pueblos y las nuevas democracias de la antigua Yugoslavia, sobre la base del reconocimiento de los crímenes de guerra. Croacia ha estado trabajando de una manera constructiva con el Tribunal de La Haya desde el cambio de régimen y piensa continuar con esta cooperación. Por supuesto, Croacia ha iniciado varias investigaciones criminales de acuerdo con el Tribunal de La Haya que, eventualmente, pueden acabar en juicios en los tribunales croatas.
¿Qué expectativas existen en Bosnia-Herzegovina para los acuerdos de paz de Dayton, y cómo puede contribuir Croacia al proceso de paz?
Croacia es signataria de los acuerdos de paz de Dayton
y se considera responsable de su implementación.
Dado que Bosnia-Herzegovina es vecina nuestra y una nación
en la que los croatas son uno de los pueblos que la constituyen,
Croacia tiene mucho interés en su desarrollo y
prosperidad. El próximo otoño hará
siete años que entraron en vigor los acuerdos de
paz de Dayton. Aunque durante este tiempo se han realizado
muchos progresos, no podemos estar satisfechos con lo
que se está tardando en la construcción
de un país autosostenible, estable y democrático.
Hace poco se reconoció oficialmente la constitucionalidad
de los tres pueblos de Bosnia-Herzegovina. Es un paso
positivo que debería acelerar el regreso de los
desplazados y refugiados a la república Srpska.
Las perspectivas de un acuerdo de paz son muy buenas,
pues se han garantizado tanto la paz como la integridad
del estado bosnio. En los próximos años,
los ciudadanos e instituciones democráticas y en
especial las organizaciones a nivel estatal en Bosnia-Herzegovina,
están llamadas a desempeñar un papel protagonista,
y permitirán un mejor y más rápido
desarrollo del país y la sociedad. Croacia continuará
ayudando a la reconstrucción y desarrollo de Bosnia-Herzegovina
y al regreso de desplazados y refugiados, y trabajaremos
con ellos para resolver los problemas de seguridad pendientes,
como el control de nuestras fronteras comunes, el desarrollo
del tráfico aéreo y la lucha contra el terrorismo
y el crimen organizado. Deben desarrollarse las relaciones
económicas en beneficio de ambas partes, y Croacia
colaborará en la creación de las condiciones
necesarias para una más fácil integración
euroatlántica de Bosnia-Herzegovina.
Usted ha estado durante la mayor parte de su carrera en el Ejército Yugoslavo, y conoce personalmente a muchos los altos mandos de Belgrado. ¿Hasta qué punto sirve de precedente la reciente evolución en Croacia para el caso serbio, y qué perspectivas existen para una relación más estrecha entre Belgrado y la OTAN?
La derrota de la Gran Serbia de Slobodan Milosevic
y del mando militar serbio provocó los recientes
cambios democráticos en Serbia y estabilizado significativamente
la situación política y de seguridad en
toda la región. Están apareciendo nuevas
oportunidades democráticas y Serbia y Montenegro
han comenzado su andadura hacia Europa. Estoy convencido
de que los últimos cambios democráticos
en Croacia han contribuido a ello. Además, nuestras
relaciones bilaterales con Serbia y Montenegro reflejan
el aumento de la estabilidad en la región. Ya no
se puede hablar de la normalización de relaciones
entre nuestros países sino del desarrollo de buenas
relaciones de vecindad. Las perspectivas de una cooperación
más estrecha entre Belgrado y la OTAN están
empezando. La reciente decisión de Belgrado de
iniciar sus preparativos para el ingreso en la Asociación
para la Paz de la OTAN constituye un importante primer
paso. Ahora hay que esperar a la despolitización
del ejército y el establecimiento del control civil
sobre las fuerzas armadas para poder completar las condiciones
democráticas para el ingreso de Serbia en la Asociación
para la Paz, que Croacia está dispuesta a apoyar.
¿Puede usted imaginarse una situación en la que Croacia y Serbia trabajen juntas dentro del marco de la OTAN? ¿Está muy lejos ese día?
Espero que nuestros vecinos de Bosnia-Herzegovina y de la República Federal de Yugoslavia, o sea Serbia y Montenegro, entren en el programa de la Asociación para la Paz de la OTAN a finales de este año o comienzos del próximo y entonces trabajarán con Croacia dentro del marco de la OTAN. Esperamos que Croacia se convierta en miembro de la OTAN en unos pocos años, pero no creo que Serbia vaya a escoger ese camino.
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